Epicarpio

Epicarpio

Con el término epicarpio (del griego epi anterior y fruto karpós), en botánica, nos referimos al tejido que constituye la parte externa del fruto.
El epicarpio se deriva de la transformación del tejido de la epidermis del ovario (procedente de la epidermis inferior de la hoja carpelar). Dependiendo del tipo de fruta puede adquirir diferentes consistencias. En muchas frutas es lo que se considera cáscara. En los frutos (hespérides) del género Citrus es delgado, colorido (en este caso toma el nombre de flavedo, del latín flavus, amarillo) y contiene muchas bolsas lisigénicas (utrículos) ricos en aceites esenciales.
El epicarpio constituye la parte externa del fruto cuya superficie puede asumir aspectos muy diferentes, puede ser:
– suave como la cereza (Prunus avium);
– pruinosa como en uvas (Vitis vinifera) y ciruelas (Prunus domestica);
– peludo como en melocotón (Prunus persica);
– membranoso y también espinoso como en la nuez de Datura stramonium;
– carnoso como en nuez (Juglans regia).




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