Cómo se cultiva la Sabina negral

Cómo se cultiva la Sabina negral

La Sabina negral, sabina suave, (Juniperus phoenicea L., 1753) es una especie arbustiva de la familia Cupressaceae originaria de las costas mediterráneas, donde crece en zonas rocosas o arenoso, que rara vez forma formaciones puras; generalmente crece con otras especies del matorral mediterráneo.
Esta planta se encuentra desde la costa hasta los 1300 metros sobre los relieves costeros.
Es una especie dioica (planta con flores únicamente masculinas o femeninas) con flores unisexuales: masculinas y femeninas formadas por pequeñas espigas colgantes, se llevan en amentos sobre las ramas jóvenes laterales y terminales.
Los frutos son galbules de color marrón rojizo, globulares y colgantes, de 0,8-1,2 cm de diámetro, dispuestos cerca del ápice de las ramitas que maduran en otoño y persisten durante mucho tiempo en la planta.

Cultivo –
Para el cultivo de Juniperus phoenicea recuerde que es una planta muy longeva pero de crecimiento lento.
Esta planta crece mejor en suelos calcáreos, no necesariamente profundos, ya que la planta, con su robusto sistema de raíces, es capaz de penetrar incluso en las rocas más friables; por esta razón en la naturaleza se encuentra con frecuencia incluso en suelos pedregosos o rocosos y con poca tierra disponible.
La planta se puede propagar tanto por semilla como por esqueje. Durante la primera fase de enraizamiento o germinación, la planta debe regarse constantemente, sin provocar estancamiento, que no le gusta.
Una vez que la planta joven ha echado raíces o se ha formado, no necesita mucha agua; además es una planta muy resistente a las altas temperaturas por lo que se puede cultivar incluso en ambientes mediterráneos secos y calurosos.

Usos –
La madera de la Sabina negral se utilizó una vez en ebanistería porque es dura y con una veta fina y compacta. Hoy su uso es principalmente ornamental.




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