Silimarina

Silimarina

La silimarina es una mezcla que consta principalmente de tres sustancias: silibina (también llamada silibinina), siliristina y silidianina.
Es un complejo de flavonolignanos presentes en varias plantas, especialmente en el cardo mariano (Silybum marianum (L.) Gaertn., 1791), donde originalmente está presente en la proporción 3: 1: 1.
La silimarina, sin embargo, no está presente en las hojas de cardo mariano, sino que se concentra en las semillas y en la capa de proteína de la superficie externa de la fruta.
La silimarina es un compuesto que tiene importantes propiedades protectoras para el hígado: en particular, podría proteger a las células hepáticas de la inflamación y el daño causado por el estrés oxidativo y, al mismo tiempo, mejorar la síntesis de proteínas hepáticas; Por lo tanto, parecería útil para apoyar la salud y la funcionalidad de este órgano, incluso en caso de sufrimiento significativo debido a enfermedades como hepatitis (también aguda, infecciosa y tóxica), intoxicaciones hepáticas, cirrosis y otras patologías que afectan el hígado, incluso crónicas.
Dado que la silimarina puede limitar los efectos tóxicos en el hígado debido a la ingesta de esteroides anabólicos orales, también se usa en los deportes como un producto «desintoxicante» para este órgano. Finalmente, según algunos estudios, la silimarina podría aumentar la producción fisiológica de leche en mujeres que amamantan (aunque este último reclamo fue rechazado debido a la falta de evidencia científica suficiente para justificarlo).
Actualmente no existen declaraciones autorizadas por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) específicas para productos a base de silimarina.

Con respecto a las contraindicaciones, a partir de los estudios realizados hasta la fecha sobre los posibles efectos negativos debido a la ingesta de silimarina, no han surgido efectos negativos o tóxicos particulares. Los efectos secundarios principalmente debido al uso de dosis altas de la sustancia incluyen principalmente trastornos del sistema gastrointestinal (especialmente diarrea, seguido de dificultades digestivas, náuseas, distensión abdominal).
La presencia de silimarina en grandes dosis en el cardo mariano es la base de las características conocidas desde hace algún tiempo en el área de fitoterapia, donde se usa tradicionalmente para mejorar la salud y la funcionalidad del hígado.
Los efectos hepatoprotectores de la silimarina se han demostrado tanto in vitro como in vivo, exponiendo a los animales a sustancias tóxicas capaces de inducir daño hepático, como etanol (alcohol), faloidina (veneno característico de los hongos pertenecientes al género Amanita), tetracloruro de carbono, paracetamol y tioacetamida.
La silimarina se absorbe por vía oral y se excreta a través de la bilis, con una vida media de aproximadamente 6 horas.
En el campo de la medicina, además de usarse con éxito como adyuvante en el tratamiento de hepatitis, cirrosis crónica, intoxicaciones hepáticas, se usa en caso de envenenamiento con Amanita Phalloides.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. El contenido es solo para fines ilustrativos y no reemplaza el consejo médico.

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