Fomes fomentarius

Fomes fomentarius

El hongo cebo (Fomes fomentarius (L.) J.Kickx f., 1867) es un hongo perteneciente a la familia Polyporaceae.

Sistemática –
Desde un punto de vista sistemático pertenece a:
Dominio eucariota,
Hongos del reino,
División Basidiomycota,
Clase de basidiomicetos,
Orden Polyporales,
Familia Polyporaceae,
Género Fomes,
F. fomentarius especies.
Los siguientes términos son sinónimos:
– Agaricus fomentarius (L.) Lam., (1783);
– Boletus fomentarius L., (1753);
– Elfvingia fomentaria (L.) Murrill, (1903);
– Elfvingiella fomentaria (L.) Murrill;
– Ochroporus fomentarius (L.) J. Schröt., (1888);
– Placodes fomentarius (L.) Quél., (1886);
– Polyporus fomentarius (L.) Fr., (1821);
– Pyropolyporus fomentarius (L.) Teng, (1963);
– Scindalma fomentarium (L.) Kuntze, (1898);
– Ungulina fomentaria (L.) Pat., (1900).

Etimología –
El término Fomes proviene de la madera de fomes para encender el fuego, cebo: porque alguna vez se utilizó, impregnado de salitre, como cebo.
El epíteto específico fomentarius proviene de foméntum cebo para encender el fuego: se puede utilizar como disparador.

Distribución geográfica y hábitat –
El hongo cebo es una especie que se encuentra en Europa, Asia, África y América del Norte.
Su hábitat de crecimiento es el de los latifoliados, tanto vivos como muertos, en verano-otoño, durante varios años. Este parásito o saprófito de los árboles de hoja ancha es capaz de degradar la madera muy rápidamente.

Reconocimiento –
Fomes fomentarius es un hongo sésil perenne, con un cuerpo fructífero en forma de pezuña de 10 a 40 cm de longitud; en la primera etapa de crecimiento el sombrero presenta surcos concéntricos y ondulados, con una cresta suave y de color ceniza; luego borde redondeado, ligeramente oxidado; cuando está maduro, la cresta es dura, maciza, de color ocre o pardusco, con un borde rugoso.
Los túbulos son largos, de varias capas, oxidados.
Los poros son finos, redondos, pequeños, de color blanco cremoso a pardusco y muy frágiles.
La carne tiene una consistencia espesa o esponjosa, dura, de color marrón rojizo, con un olor marcadamente fúngico o leñoso, muy agradable, especialmente cerca de los poros.
Bajo el microscopio, se observan en masa esporas alargadas y amarillentas.

Cultivo –
Fomes fomentarius no es un hongo cultivado sino que vive en árboles vivos (chopos, alisos, robles, hayas) en correspondencia con «heridas» como parásito, propagando su micelio dentro de la madera y generando los típicos carpóforos en voladizo, el hongo continúa su existencia como saprótrofo destacando el fenómeno del geotropismo, que es la capacidad de este tipo de hongo de orientar la parte fértil paralela al suelo atornillándose sobre sí mismo, asegurando así una excelente dispersión de las esporas.

Costumbres y tradiciones –
El hongo cebo no es comestible, sobre todo por su consistencia prácticamente igual a la de la madera.
Este hongo, además de para desencadenar el fuego, fue utilizado en el pasado por su alta absorbencia (efecto papel de cocina); todavía se utiliza hoy, por ejemplo, como accesorio para la pesca con mosca con el nombre de «Amadou» (derivación de Amadouvier, nombre vulgar en francés para Fomes). Se utiliza, en particular, para secar «moscas» artificiales.
La Momia de Similaun, también conocida como Hombre de Similaun o Hombre de Hauslabjoch y generalmente apodada Ötzi, hallazgo antropológico, encontrada el 19 de septiembre de 1991 en los Alpes de Ötztal, y vivió hace unos 5.000 años, fue encontrada con hallazgos de piezas de Fomes. fomentarius; el hecho de que este material estuviera bien conservado en la bolsa, junto con los objetos de pedernal, sugiere que se trataba de un hongo utilizado como cebo para el fuego.
Pero el Fomes fomentarius también se utilizó para confeccionar ropa y otros objetos y, además, para usos medicinales y de otro tipo.

Método de preparación –
El método de preparación del fuego consistía en cortar el hongo para exponer la carne interna, inicialmente compacta pero fácil de desfibrar con un cuchillo o una piedra afilada.
Después de rasparse suavemente, las fibras forman una pequeña masa de bolitas esponjosas llamadas amadou, perfectas para sostener una chispa o brasas creadas con métodos tradicionales de fricción.
Amadou, si se prepara con mucha antelación al encendido del fuego, debe almacenarse con cuidado: es un material con un alto poder de absorción de agua y su eficacia también puede verse comprometida por una excesiva humedad atmosférica.
La solución más conveniente y eficaz para protegerlo del agua era llevar trozos enteros de hongo para prepararlos solo cuando fuera necesario. De esta manera, la corteza exterior dura protege las fibras internas del ataque de la humedad.
Una vez encendidos, el Fomes fomentarius y el amadou comienzan a arder lenta pero constantemente sin ni siquiera generar una llama. La combustión alcanza altas temperaturas y puede durar algún tiempo dependiendo del tamaño del fragmento de hongo.
Estas características lo convertían en un material ideal para transportar brasas a largas distancias: al colocar una brasa en un nicho especial realizado en la carne del hongo, se podía transportar durante horas sin correr el riesgo de debilitarla o extinguirla.

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Cetto B., 2008. Setas reales, Saturnia, Trento.
– Pignatti S., 1982. Flora de Italia, Edagricole, Bolonia.
– Conti F., Abbate G., Alessandrini A., Blasi C. (ed.), 2005. Una lista de verificación anotada de la flora vascular italiana, Palombi Editore.

Advertencia: Las aplicaciones farmacéuticas y los usos alimúrgicos están indicados únicamente con fines informativos, no representan de ninguna manera una prescripción médica; por lo tanto, no se asume ninguna responsabilidad por su uso con fines curativos, estéticos o alimentarios.



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