Cobalamina

Cobalamina

La cobalamina o vitamina B12, cuyo término en la nomenclatura de la IUPAC es: α- (5,6-dimetilbencimidazolil) cobamidianuro es una sustancia con una fórmula bruta o molecular: C63H88CoN14O14P.
La cobalamina se aisló y caracterizó después de una serie de investigaciones sobre anemia perniciosa. En 1926 se descubrió que en el hígado existe un factor capaz de curar esta patología y se aisló y cristalizó en 1948. La estructura de la vitamina B12 se aclaró más tarde en 1956.
Desde el punto de vista físico, la cobalamina es una sustancia roja, cristalina, higroscópica, fotosensible y altamente soluble en agua.
Desde el punto de vista químico, está formado por un anillo corrínico (compuesto por 4 anillos de pirrol y tres puentes de metina) con un átomo de cobalto en el centro coordinado por cuatro átomos de nitrógeno. Además, el cobalto tiene dos enlaces de coordinación perpendiculares al plano del anillo. El primero de ellos se establece con una molécula de 5,6 dimetilbencimidazol unida, a su vez, a una ribosa 3-fosfato. El segundo enlace se establece con diferentes grupos funcionales (-R) que pueden ser:
– cianuro -CN (cianocobalamina);
– hidroxil-OH (hidroxocobalamina);
– metil-CH3 (metilcobalamina);
– 5-deoxydenosylcobalamin (5′-deoxydenosylcobalamin).
Las formas metabólicamente activas son metil- y 5′-desoxiadenosilcobalamina. La cianocobalamina es un artefacto que se forma durante los procesos de extracción a medida que se usa papaína, una proteasa que se activa mediante la adición de CN-.
La hidroxicobalamina es la forma natural en la que generalmente se toma la vitamina.
La cobalamina es parte de las llamadas vitaminas solubles en agua, aquellas que no se pueden acumular en el cuerpo, pero deben tomarse regularmente a través de los alimentos; Tampoco sufre la influencia del calor.
La vitamina B12, o cobalamina, está presente en todos los alimentos de origen animal, aunque en cantidades mínimas. En particular, se encuentra en la carne, pescado, hígado, leche, huevos.
En concreto, los alimentos que más contienen son el hígado, los moluscos y algunos tipos de pescado. Por esta razón, para aquellos que eligen una dieta completamente vegana, se recomienda encarecidamente usar suplementos de vitamina B12 o tomar productos como leche de soja, hamburguesas y yogures vegetales (en algunos de estos productos está escrito en el paquete si contienen B12 además.).

En la naturaleza, no hay plantas o plantas que contengan cantidades de vitamina B12 que puedan satisfacer las necesidades humanas. Por esta razón, aquellos que comen solo alimentos de origen vegetal incurren en peligros para la salud debido a la falta de esta vitamina.
Algunas algas, levadura de cerveza, algunos alimentos sin lavar y otros de origen oriental como el tempeh (derivado de la soja) y la kombucha (té chino), aunque vegetal, contienen vitamina B12 pero en porciones infinitesimales, inútiles para el necesidades humanas, ya que no son asimilables por nuestro cuerpo.
En la naturaleza, la síntesis de vitamina B12 ocurre solo por microorganismos (algunas archaes y bacterias). Las cianobacterias mal llamadas algas azules (espirulina, klamath) producen análogos inactivos (pseudo B12), mientras que ciertas algas adquieren vitamina B12 a partir de la relación simbiótica con las bacterias. En el intestino humano existen bacterias sintetizadoras de cobalamina. Estas bacterias se encuentran en áreas donde el factor intrínseco no llega, por lo que la absorción de este último es insignificante, pero no cero.
La vitamina B12 participa en el metabolismo de los aminoácidos, los ácidos nucleicos, como el ácido fólico, ayuda a la síntesis de ADN y ARN, y en los ácidos grasos. Desempeña un papel fundamental en la producción de glóbulos rojos y en la formación de la médula ósea.
En promedio, el requerimiento diario de vitamina B12 corresponde a aproximadamente 2-2.4 mcg, una cantidad que generalmente se toma siguiendo una dieta normal. Sin embargo, las mujeres embarazadas deben tomar casi el doble de la cantidad para proporcionar la cantidad adecuada al feto.
En general, es difícil registrar una situación de deficiencia de vitamina B12, pero una condición de este tipo puede ocurrir en los casos de personas que siguen una dieta vegetariana muy estricta, o cuando el mecanismo de absorción no funciona bien en el intestino.
Las consecuencias de la deficiencia de vitamina B12 son trastornos del sistema nervioso y una forma de anemia llamada «perniciosa», resultante de una producción deficiente de células sanguíneas. La deficiencia de vitamina B12 se debe evitar en mujeres embarazadas, para evitar consecuencias perjudiciales para el feto.
En caso de exceso de vitamina B12, esta se excreta en la orina. Sin embargo, en casos raros, puede haber situaciones de sobredosis de esta vitamina, con síntomas que van desde temblor a hinchazón, desde nerviosismo excesivo a reacciones alérgicas hasta latidos cardíacos rápidos.
Un exceso de vitamina B12 en la sangre, incluso en este caso una situación poco común, puede causar problemas renales.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. Los contenidos son solo para fines ilustrativos y no reemplazan el consejo médico.

Sugerimos esta compra



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *