Ácido shikimico

Ácido shikimico

El ácido shikimico cuyo término en la nomenclatura oficial de la IUPAC es 3R, 4S, 5R-trihidroxiciclohex-1-ácido carboxílico es un intermediario bioquímico importante presente tanto en plantas como en microorganismos.
El ácido shikimico tiene una fórmula bruta o molecular: C7H10O5.
Este ácido, más comúnmente conocido en la forma aniónica shikimato, se puede obtener, en la naturaleza, en algunas plantas, como algunas del género Illicium spp.
Esta sustancia se aisló por primera vez de Illicium anisatum (anís estrellado japonés).
El ácido shikimico es un precursor biosintético de las siguientes clases de compuestos:
– aminoácidos aromáticos fenilalanina y tirosina;
– indol, derivados de indol y el aminoácido aromático triptófano,
– muchos alcaloides y otros metabolitos aromáticos;
– taninos, flavonoides y lignanos.
En los niveles de la industria farmacéutica, el ácido shikimic obtenido del anís estrellado japonés se usa para la producción de antivirales.

Aunque el ácido shikimico está presente en muchos organismos autotróficos, todavía representa un intermediario biosintético y generalmente se encuentra en concentraciones muy bajas. El ácido shikimico también se puede extraer de las semillas de las frutas liquidambar, una planta abundantemente presente en América del Norte, con un rendimiento del 1,5%. En un nivel comparativo, el anís estrellado tiene un rendimiento de producción de 3-7% de ácido shikimico. Recientemente, la producción de ácido shikimic, que también se puede obtener de los cultivos de Escherichia coli, se ha mejorado significativamente.
El ácido shikimico, en los países asiáticos, tiene una larga tradición en los campos de hierbas y culinarios.
El extracto también se ha utilizado en Europa desde el siglo XVII en particular como aroma.
Los usos del ácido shikimic conciernen:
– productos adecuados para el control de olores;
– prevención y tratamiento del acné;
– tratamiento y prevención de la caspa;
– productos exfoliantes.
También está indicado en desodorantes ya que puede inhibir la formación de malos olores.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. El contenido es solo para fines ilustrativos y no reemplaza el consejo médico.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *