Cómo hacer papiro

Cómo hacer papiro

El papiro egipcio (Cyperus papyrus L.) es una especie de pantano, perenne, rizomatoso, perteneciente a la familia Cyperaceae, fácil de cultivar tanto en macetas como en el suelo. En esta hoja vemos cómo hacer crecer el papiro y las precauciones útiles. Su particular postura, formada por numerosos tallos cilíndricos de color verde brillante que pueden superar incluso los 3 metros de altura, la convierten en una planta también ornamental que es adecuada tanto en el apartamento como en el exterior en condiciones que respetan ciertas reglas. Caracterizado por tallos que portan hojas solo en la parte apical en forma de mechones de corona y con flores que consisten en inflorescencias umbelíferas de 10 a 30 centímetros de largo, formadas por numerosas mazorcas de color pajizo o verdoso.

Recordemos que el papiro en el Antiguo Egipto, además del uso para la producción de papel, también se usó para otros fines; de hecho, los antiguos egipcios usaban cualquier parte del papiro: el rizoma para producir combustible; raíces y tambores para hacer ollas, herramientas, zapatos, aparejos; la médula se usó como alimento y como fuente de fibras textiles y, finalmente, flores para hacer guirnaldas para banquetes y ceremonias.
Para su cultivo debe recordarse que el papiro necesita lugares brillantes pero sin los rayos directos del sol; la temperatura óptima para el cultivo de papiro es de alrededor de 22 ° C, mientras que las temperaturas son demasiado bajas. El suelo sobre el cual se cultiva el papiro debe ser profundo, húmedo, muy fértil, bien drenado y, posiblemente, mezclado con trozos de carbón.
El papiro puede vivir inmerso en agua dulce, pero puede cultivarse directamente en el suelo, siempre que la planta de Papiro se riegue abundantemente a lo largo de la temporada de crecimiento. El riego debe suspenderse en invierno, pero el suelo siempre debe mantenerse húmedo recurriendo a fumigaciones periódicas con agua no calcárea. En caso de falta de agua, las hojas están amarillentas.
Si creces en macetas, puedes fertilizar desde el período de marzo hasta septiembre con fertilizantes líquidos diluidos en el agua con la que riegas. La operación puede repetirse cada 15 días con pequeñas cantidades. Si se cultiva en el suelo o en un ambiente húmedo especial, puede sumergir el compost en una paleta que gradualmente se mineraliza produciendo los elementos necesarios.
La reproducción del Papiro se puede obtener, en la primavera, ya sea por semilla o por corte o, en otoño, por división de los penachos o rizomas.
Una técnica definitivamente conocida es la de poner los penachos apicales del papiro en posición vertical en un recipiente lleno de agua; cuando los cortes emiten las raíces pueden ser en macetas. Si se cultiva en macetas, al comienzo de la primavera es aconsejable trasvasar en un recipiente más grande y renovar una buena parte del suelo sin dañar las raíces.
La poda del papiro consiste en la eliminación simple de tallos secos o amarillentos.
Entre las adversidades más comunes del papiro, recordamos a los áfidos, la cochinilla harinosa y el escudo cochinilla. Es una excelente cosa poner en el agua donde se sumerge el papiro, en el suelo o en la maceta del macerado de ortiga que además de proporcionar alimento a las plantas lo hace más resistente a los ataques parasitarios. Las enfermedades fúngicas sufren la pudrición de la raíz causada por el estancamiento del agua; por esta razón, en el caso del cultivo en inmersión parcial, las aguas nunca deben estar estancadas.




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