Polyphagotarsonemus latus

Polyphagotarsonemus latus

El tarsonemide ácaros de cultivos protegidos (Polyphagotarsonemus latus (Banks, 1904)) es un pequeño ácaros pertenecientes a la familia Tetranychidae.

Sistemática –
Desde el punto de vista sistemático pertenece al dominio eucariota, Reino Animalia, Subreino Eumetazoa, Phylum Arthropoda, clase de los arácnidos, Trombidiformes orden, familia Tetranychidae y luego al género y la especie Polyphagotarsonemus P. latus.
El término Steneotarsonemus latus es sinónimo.

Distribución geográfica y hábitat –
Polyphagotarsonemus latus es un ácaro pequeño particularmente destructivo, especialmente en regiones tropicales y subtropicales, incluso en invernaderos. Es altamente susceptible a bajas temperaturas y se ha informado en invernaderos en las regiones del norte y en campos abiertos en Sicilia y otras regiones del sur.

Morfología –
El ácaro de la tarsonemida de los cultivos protegidos se reconoce porque las hembras de la tarsonemida son de color ambráceo y miden aproximadamente 190 micrones. Los huevos son translúcidos con forma ovalada alargada, adornados con tubérculos blanquecinos dispuestos en hileras longitudinales.

Actitud y ciclo biológico – 
Las hembras de Polyphagotarsonemus latus ponen sus huevos en los tejidos blandos de los órganos de la planta, que constituyen su dieta. De los huevos se originan larvas móviles, dotadas de seis patas y color blanquecino que posteriormente se vuelven quiescenti, inmóviles, de las cuales los adultos cobrarán vida. Cada hembra tiene un ciclo de vida de 7 a 18 días, y deposita un promedio de 48 huevos durante este período. Una generación, con 28 ° C y una humedad relativa de alrededor del 70-80%, se completa en 5-8 días.

Papel ecológico –
Polyphagotarsonemus latus es una especie de ácaro microscópico que se encuentra en muchas especies de plantas, incluidas especies agrícolas importantes, como uvas, manzanas y otras frutas. Actualmente estos ácaros están afectando a las plantas de cannabis debido a su mayor propagación después de la legalización del cultivo. Este ácaro se encuentra en muchas áreas del mundo y es un parásito importante en los invernaderos. Las infestaciones con Polyphagotarsonemus latus pueden causar la ralentización y rotación de las hojas y flores y el ennegrecimiento y la muerte de las plántulas jóvenes. El daño es similar al causado por los herbicidas. Este ácaro prefiere áreas de alta humedad y baja temperatura y puede controlarse eliminando y destruyendo las plantas infestadas y utilizando acaricidas. En Italia también hay adición de limón en diversos Solanaceae tales como berenjena, pimiento, patata y tomate, tabaco, haba en y en plantas ornamentales, tales como la dalia y gerbera.
En la pimienta plantas infestadas por tarsonemide se revela un desarrollo atrofiado, el efecto regulador del crecimiento y se manifiesta la presencia de ápices vegetativos deformados, hojas más pequeñas y el color plateado tendiendo en la página inferior y tambores con necrosis superficial.
La actividad del ácaro provoca la detención del desarrollo de la fruta, un fenómeno que es tanto más grave cuanto más precoz es el ataque.
En la berenjena, el daño se concentra sobre todo en los tallos y frutos, donde aparecen suberificaciones superficiales en las ramas y adquieren un color plateado u ocre; Áreas oxidadas y profundamente agrietadas aparecen en la fruta.
En la papa, los órganos más dañados son los brotes, que tienden a girar y producen hojas pequeñas y deformes.
Las deformaciones de cierto tamaño también se producen en las hojas de frijol, que toman una conformación de barco que se desarrolla de forma asimétrica.
La lucha contra este ácaro es obviamente preventiva. Las medidas, incluso de naturaleza biológica, no son necesarias si las condiciones del agroecosistema son excesivamente especializadas y con condiciones ambientales exageradas (cultivos de invernadero). Por esta razón, es aconsejable crear agroecosistemas menos especializados, con pasturas, presencia de setos de biodiversidad y asociaciones y rotaciones bien planificadas. Además, el uso de insecticidas, que desequilibra la biocenosis de los depredadores, favorece enormemente a las poblaciones de este ácaro, creando posteriormente condiciones de lucha muy difíciles.
La lucha biológica contra estos ácaros dañinos puede llevarse a cabo utilizando ácaros depredadores. Estos últimos son a menudo más pequeños que sus presas y no son dañinos para la planta. Numerosos ácaros depredadores se alimentan de tarsonemi, especialmente los Phytoseiulus persimilis (Sistema Phytoseiulus, sistema T Phytoseiulus, Phyto línea P, Spidex, Spidex Plus) y Amblyseius californicus (sistema Californicus, Ambly línea cal, Spical). Son particularmente útiles en presencia de otros ácaros como Tetranychus sp. mientras que no tienen efecto en el Tarsonemus pallidus y en el Polyphagotarsonemus latus.
Para la lucha en el cultivo protegido, el uso preventivo de acaricidas es esencial porque estas poblaciones rara vez son homogéneas.
La constante evolución de las regulaciones y registros de productos fitosanitarios y considerando las diferentes legislaciones presentes en cada estado, no permite considerar el estado actual de las homologaciones. Es recomendable que cada productor se informe para cumplir con las últimas regulaciones sobre el uso de productos fitosanitarios individuales. Se recomienda encarecidamente realizar una prueba en una muestra de planta de antemano para evaluar la acción de la materia activa (dosis) y la reacción del cultivo (fitotoxicidad).

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Laffi f., 1983. Los ácaros agrícolas. Editorial Cooperativa Universitaria Bibliotecaria. Bolonia.




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