β-cariofileno

β-cariofileno

El ca-cariofileno, también conocido por la abreviatura BCF y que tiene una fórmula bruta o molecular: C15H24, es un sesquiterpeno bicíclico natural presente en muchos aceites esenciales. La molécula consiste en un anillo de ciclobutano que, de hecho, es muy raro en sustancias orgánicas naturales.
En la naturaleza, el β-cariofileno se encuentra en numerosas plantas, como el lúpulo, la pimienta negra, el romero, el cannabis, etc.
El ca-cariofileno no solo es un terpeno, sino que también juega un papel muy similar al de los cannabinoides.
Esta acción particular le permite interactuar con algunos de los receptores del sistema endocannabinoide humano.
Los principales puntos de anclaje para los cannabinoides presentes en el sistema endocannabinoide son los receptores CB1 y CB2. Los cannabinoides como el THC activan ambos receptores y el resultado es un efecto psicoactivo.
El ca-cariofileno, a diferencia de otros cannabinoides, se une solo al receptor CB2, lo que significa que no causa ningún efecto psicoactivo.
Obviamente, este factor tiene una relevancia importante teniendo en cuenta que la naturaleza psicoactiva de algunas drogas, incluidas las que se basan en el cannabis, limita el uso precisamente para este su efecto secundario.

Como se sabe, el THC es ilegal en muchas partes del mundo y las personas que usan cannabis, con fines terapéuticos, requieren cada vez más drogas ricas en CBD, un cannabinoide no psicoactivo.
Dejando a un lado los enormes recursos de investigación para la producción de cannabis sintético, con la esperanza de obtener los mismos efectos terapéuticos que la marihuana pero sin sus efectos psicoactivos, los cannabinoides que interactúan con el receptor CB2 pueden ayudar a tratar diversas dolencias como la artritis y la esclerosis múltiple, pero sin los inconvenientes de los efectos psicoactivos. Aunque puede parecer extraño considerar negativamente los efectos del THC, algunos pacientes deben permanecer completamente activos y funcionales después de ser medicados.
Aunque la investigación aún está en su infancia, el β-cariofileno comienza a mostrar algunos resultados prometedores para su posible aplicación como molécula medicinal.
En un estudio reciente, algunos investigadores enfatizan cómo este compuesto tiene la capacidad de interactuar con el receptor CB2, confirmando lo que ya se ha descubierto en numerosos otros estudios, a saber, que el receptor CB2 está directamente involucrado en la modulación de las respuestas del dolor inflamatorio y neuropático.
Este estudio mostró que el BCF administrado por vía oral reduce las respuestas del dolor inflamatorio, y también reduce las neuroinflamaciones de la columna vertebral. Los autores concluyeron que el BCF puede ser significativamente efectivo en el tratamiento de algunas afecciones prolongadas y debilitantes relacionadas con el dolor.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. El contenido es solo para fines ilustrativos y no reemplaza el consejo médico.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *