Cómo cultivar arroz orgánicamente

Cómo cultivar arroz orgánicamente

El arroz (Oryza sativa L.) es una planta herbácea anual de la familia Gramineae, de origen asiático que junto con la Oryza glaberrima, del pericarpio pigmentado rojo que se cultiva en África, es una de las dos especies de plantas de las que se produce el arroz. El cultivo de arroz orgánico está adquiriendo un interés creciente en los últimos años, por lo que es bueno detenerse en cuáles son las técnicas más apropiadas y, en última instancia, cómo cultivar arroz en un consumo biológico y de bajo consumo de agua, que hoy en día será cada vez más Un factor fundamental. En el cultivo de este cereal, el agua es un elemento que desempeña la importante función del volante térmico, reduciendo las excursiones entre el día y la noche, por lo que debe completarse varias veces durante el verano, hasta el secado final que precede. Trilla pequeña en septiembre-octubre.
Para reducir el consumo de agua, es necesario comenzar con el trabajo preliminar y los arreglos de superficie. Se debe realizar un arado ligero, con una profundidad máxima de 15 cm en el período comprendido entre finales de abril y principios de mayo; luego debe nivelar el terreno con una pendiente mínima (alrededor de 0.02 – 0.03%, para facilitar el flujo de agua, y aquí necesitamos niveladores láser), después de lo cual debe plantar con sembradoras de precisión, y aquí puede aumentar la densidad Siembra para contrastar la competencia con las malezas más. En este punto es necesario realizar un desgranado y un posterior rodamiento, con un rodillo dentado, para reducir la compactación.

 

Después de estas operaciones, es necesario crear unos pequeños agujeros a 40-45 metros de distancia entre sí y practicar el primer riego. Con esta técnica y este sistema de alojamiento deslizante y riego, puede utilizar hasta un 40% menos de agua que el cultivo de maíz, sorgo o alfalfa. Posteriormente, de acuerdo con la tendencia estacional y las temperaturas, se decide cómo y cuándo dar más agua. No será necesaria ninguna otra acción hasta la cosecha.
Para una buena producción orgánica de arroz la técnica de rotación se vuelve fundamental. Una rotación óptima puede ser: trigo, arroz, trébol, veza o trigo, que permiten un aumento de la sustancia orgánica del suelo. Entre las especies introducidas en los planes de rotación debe ser relevante para las especies de abono verde, que enriquecen el suelo con una sustancia orgánica preciosa. Entre otras cosas, en las rotaciones, el Decreto Ministerial 18354 de 2009, que integra el artículo 12 del Reglamento UE 834/07, permitió que el arroz se sucediera por un máximo de tres ciclos seguidos por al menos dos ciclos de Principales cultivos de diferentes especies, uno de los cuales destinado a leguminosas. Fundamental es, entonces, el manejo de las malezas de los campos de arroz, obviamente sin la eliminación química. Una de las técnicas más importantes es la llamada siembra falsa, una práctica que consiste en preparar cuidadosamente el suelo sin sembrar, eliminar las malas hierbas a medida que germinan y, finalmente, sembrar el arroz. Otras técnicas que son objeto de investigaciones recientes promovidas por la Oficina Nacional de Risi y por otros organismos pueden ser:
– La siembra en hileras en seco, que permite el deshierbe mecánico antes de la inmersión;
– mantillo verde con plantas cultivadas antes de arroz y enrolladas en el suelo;
– Trasplantar plántulas de arroz sembradas en viveros especializados.
Otro aspecto fundamental es el de la fertilización: el arroz orgánico no debe ser fertilizado demasiado, ya que enfrenta más problemas de atrapamiento y puede ser dañado por la brusona, la enfermedad micótica más frecuente en esta especie. La fertilidad del suelo debe mantenerse con fertilizantes o fertilizantes y para los posibles tratamientos fitosanitarios para la brusona es posible utilizar microorganismos como el Bacillus subtilis.
Con la cosecha final de la cosechadora, se recolecta el arrozal, que se debe secar y luego llevar al molino de arroz, donde se lo somete a la cáscara (de donde se obtiene el arroz integral) y a la perla que lo convierte en arroz blanco, más rápido de cocinar pero agotado. Nutrientes valiosos para el cuerpo.
La cáscara y la cáscara de arroz, que es el desperdicio de estos procesos, son fertilizantes orgánicos permitidos en la agricultura orgánica que deben ir a reintegrar la fertilidad del suelo.
Los rendimientos promedio de este sistema de producción, en orgánico, son alrededor de 80 quintales por hectárea, pero con un precio final que es más alto que el del arroz convencional.




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