Cómo crecer myrobalan

Cómo crecer myrobalan

El Amolo (Prunus cerasifera Ehrh., 1784), también conocido como ciruela cereza, brombolo, marusticano o rusticano, es una planta perteneciente a la familia Rosaceae y al género Prunus. Aunque el myrobalan es un árbol frutal, a menudo se usa como un árbol ornamental. En esta guía veremos cómo cultivar myrobalan con pocas sugerencias. Para un crecimiento óptimo y una buena productividad de myrobalan, debemos partir de una disponibilidad de agua que permita un buen tamaño de su fruto. El riego se llevará a cabo con turnos regulares, detectando cuando las primeras capas de suelo están a punto de secarse e intervenga con el siguiente turno de riego.
El requisito de riego es aún mayor en los primeros dos años de plantación cuando los sistemas de raíces aún no están completamente formados y expandidos. La era ideal de plantar el myrobalan es entre noviembre y marzo. Es bueno preparar el suelo que deberá albergar la planta o la planta a su debido tiempo.

Es aconsejable hacer abono maduro al final del invierno, mezclándolo con el procesamiento preliminar. El suelo debe ser absolutamente permeable y drenaje (para los que quieren cultivar la myrobalan en un florero, que debe ser muy grande, es recomendable poner grava en el fondo y hacer una mezcla de 1/3 y 2/3 de tierra de compost de masa mediana). Myrobalan requiere una exposición abierta y soleada.
Para la fertilización de myrobalan se tienen en cuenta que es una planta que se aprovecha de buenas cantidades de potasio para que, además de la contribución de la materia orgánica, puede ser útil para reintegrar con las cenizas obtenidas a partir de partes de plantas o requisitos de poda en potasio. En el momento de la implantación, se usará, como se ve, el estiércol descompuesto o el compost. Como resultado, cada muelle, colocará fertilizante orgánico en la base de myrobalan, (se puede hacer una mezcla de abono, mezclado con estiércol). A esta fertilización orgánica se le puede agregar un pajote con paja que ralentiza la mineralización orgánica y asegura mejores condiciones de humedad del suelo y un control óptimo de las malezas.
La floración de myrobalan comienza desde el final del invierno hasta el comienzo de la primavera. Es una floración abundante, compuesta de una multitud de pequeñas flores rosadas con cinco pétalos. La maduración de los frutos es hacia el mes de julio. La poda se puede llevar a cabo después de la floración, pero solo en caso de necesidad y para eliminar las ramas secas o airear ligeramente el interior de la corona.
En cuanto a la adversidad, recordemos que entre las enfermedades fúngicas hay que temer, la podredumbre parda y la corinea, que son las más comunes. La pudrición marrón (Monilia Taxa), conduce a la desecación de las flores, la desecación de las ramas afectadas por este hongo. El Corineus (Coryneum bejerinckii) se puede reconocer por la presencia de manchas circulares marrones en las hojas, que se perfora fácilmente y la presencia en las ramas de pequeñas lesiones circulares que dejan exudado de goma. La lucha contra estas enfermedades tiene lugar mientras tanto con el corte y la quema de las ramas enfermas. Entre los tratamientos fungicidas es posible recurrir a la mezcla de Burdeos o incluso a tratamientos menos tóxicos como el uso de lecitina. El período apropiado es desde la caída de las hojas, hasta, a más tardar, en enero. Contra lugar pulgones o cochinillas deben actuar a primeras apariciones con jabón de Marsella añadió con aceite blanco natural.




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