Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, cuyo código WDPA es: 4750 es un espacio protegido de España situado en la región de Castilla-La Mancha.
Este parque tiene una extensión de 19,28 km² y fue establecido en 1973.

Geografía –
El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel es un espacio natural que protege el humedal del mismo nombre. Se encuentra situada en los municipios de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. También es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y forma parte de la Reserva de la Biosfera La Mancha Húmeda. Con 192.025 visitantes al año (2015), Las Tablas de Daimiel es el decimotercer parque nacional español más visitado.
Las Tablas son uno de los últimos representantes de un ecosistema denominado tablas fluviales que se forman cuando los ríos se desbordan en su curso medio, favorecidos por fenómenos de semiendoreísmo y escasez de taludes. El humedal se forma en la confluencia del río Guadiana y su afluente Cigüela y es uno de los ecosistemas acuáticos más importantes de la Península Ibérica por la variedad y calidad de la fauna y flora que lo habita, así como por las aves que utilizan en etapas migratorias.
Sin embargo, el equilibrio ecológico del parque está en peligro debido a la explotación desmedida de los acuíferos. Por ello, el 22 de octubre de 2009 la Comisión Europea abre un expediente a España, mientras que la UNESCO había manifestado previamente la posibilidad de retirarle la figura de Reserva de la Biosfera. La Unesco ha abierto un expediente contra España a raíz de la denuncia presentada en noviembre de 2007 por organizaciones ecologistas (Ecólogos en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF); Se alegó que la Reserva de la Biosfera La Mancha Húmeda y, en particular, Las Tablas de Daimiel, presentaban un alto grado de degradación que suponía la pérdida de los valores que las habían hecho merecedoras de ser catalogadas como Reserva de la Biosfera.
Entre otras cosas, a finales de 2009, los incendios de turba se habían sumado a la disminución de la humedad en la zona, creando una situación crítica. La degradación de la capa de turba puede comprometer la impermeabilización del suelo que genera los estanques o “tableros”. Las medidas adoptadas para controlar los incendios habían resultado insuficientes, por lo que se aprobó un trasvase desde el río Tajo. Cuando las aguas del Tajo llegaron al parque natural, llegaron al mismo tiempo lluvias muy copiosas que hicieron innecesario continuar con el trasvase y que en los primeros meses de 2010 llenaron toda la zona inundable del parque, asfixiando de forma natural a los fuegos de turba. Desde entonces, las condiciones del agua han mejorado significativamente y el nivel del acuífero ha subido más de 20 m, debido al fin de la sequía severa y las medidas ya tomadas para controlar la sobrepesca del acuífero, incluido el control de la extracción de los agricultores y la adquisición de las fincas que rodean el parque natural, para, entre otras cosas, adquirir también los correspondientes derechos de extracción, por lo que dos años después el parque se enfrenta a la tercera fuente a partir de la recuperación de las condiciones del agua en clara forma de recuperación y con la ampliación de su tamaño por parte del Estado como medida de protección.

Climatizado –
El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se caracteriza por un clima templado con un verano que comienza a finales de junio y termina en septiembre.
La humedad relativa más alta se mide en enero (77,57%). La más baja en julio (28,08%).
El mes más seco es julio, con 5 mm de lluvia. El mes de octubre es el de mayor cantidad de lluvia, teniendo un promedio de 56 mm.
El mes más caluroso del año es julio con una temperatura promedio de 27,1 °C, mientras que la temperatura promedio en enero es de 5,6 °C. Esta es la temperatura media más baja de todo el año.
La diferencia entre el mes más seco y el mes más húmedo es de 51 mm. Las temperaturas medias varían en 21,4 °C a lo largo del año.
Julio tiene la mayor cantidad de horas de sol con un promedio de 13.02 horas por día.
En enero, en promedio, hay la menor cantidad de horas de sol por día con un promedio de 5,53 horas por día.

Flora –
El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel protege la última franja de un ecosistema denominado tablas fluviales que se forman por el desbordamiento de los ríos en sus tramos intermedios, favorecidos por fenómenos de semiendoreísmo y escasez de taludes.
El parque cuenta con unos humedales formados por la confluencia del río Guadiana y su afluente Gigüela y es uno de los ecosistemas acuáticos más importantes de España por la fauna y flora que lo habita. También es importante por la gran cantidad de aves migratorias que pasan por la zona como los ánades reales y las ocas.
Las Mesas de Daimiel pueden ser consideradas, dentro de una clasificación hidrológico-estructural de los humedales, como una “área de recarga de hidromarismas”; en teoría, con disposición plurianual de agua superficial, que recarga constantemente el acuífero subyacente. Aunque en la actualidad a veces se parece más a una «zona higrohúmeda», de recarga temporal.
Las Tablas de Daimiel están formadas por las aguas de dos ríos de diferente naturaleza, lo que las convierte en un ecosistema privilegiado: el agua del río Gigüela que proviene de los páramos de Cabrejas en la sierra de Cuenca aporta agua salobre, mientras que el río Guadiana aporta agua .dulce que sale de sus ojos a unos 15 km al norte del parque nacional, en el municipio de Villarrubia de los Ojos.
El agua dulce del Guadiana favorece el crecimiento de los juncos (Phragmites australis, Phragmites communis), mientras que el agua salobre del Cigüela favorece el crecimiento de la vegetación palustre, principalmente la masiega (Cladium mariscus). La vegetación predominante es palustre. El masegar es extraordinariamente abundante, y es el mayor de los que aún existen en Europa Occidental.
En las zonas bajas encontramos grandes grupos de espadañas (género Typha), bayunco (Scirpus lacustris), castañuelas (Scirpus maritimus) y juncos (género Juncus).
Una de las formaciones más características del parque nacional son los pastizales carófitos, formados por diferentes especies del género Chara (Chara hispida, Chara major, Chara canescens) conocidas localmente como ovas, y que pueden formar un tapiz casi continuo sobre las aguas inundadas. fondos El tamarisco (Tamarix gallica), especie representativa de la familia Tamaricaceae, debido a las duras condiciones de salinidad y periodos de inundación, es la única especie arbórea presente dentro del humedal.

Fauna –
La fauna del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel está notablemente ligada al hábitat húmedo de esta zona, aunque en crisis por los incendios y la presión de las actividades antrópicas.
En la fauna migratoria, la garza imperial (Ardea purpurea), la garza real (Ardea cinerea), junto con la garza blanca y negra (Egretta garzetta), la garza real (Nycticorax nycticorax), el avetoro (Botaurus stellaris), l’red pato (Netta rufina), pato cuchara (Anas clypeata), silbón europeo (Anas penelope), pato rojizo (Anas acuta), cerceta (Anas crecca), halcón (Falco subbuteo), somormujo chico (Podiceps auritus), somormujo cuellinegro ( Podiceps nigricollis), la cigüeñuela (Himantopus himantopus), el buitre (Cisticola juncidis), el bigotudo (Panurus biarmicus), etc.
Entre la fauna sedentaria, el cangrejo de río (Austropotamobius pallipes), que en su día fue muy abundante y una importante fuente de ingresos para las familias de Daimiel, está ahora casi extinto en estas aguas. Tras la introducción del gran depredador que es el lucio (Esox lucius), especies autóctonas como el barbo (Barbus barbus) y el cachuelo (Squalius cephalus), también en peligro de extinción, han estado en peligro de extinción.
En primavera y verano se pueden encontrar anfibios y reptiles como la ranita de San Antonio (Hyla arborea), la rana común (Rana perezi), el sapo común (Bufo bufo), la salamandra (Salamandra salamandra) y serpientes. de agua (Natrix natrix y Natrix maura).
Entre los mamíferos, el turón (Mustela putorius), el zorro (Vulpes vulpes), la nutria (Lutra lutra), el campañol (Arvicola sapidus), así como los que viven cerca: conejos (Oryctolagus cuniculus), liebres (Lepus capensis) , comadreja (Mustela nivalis) o jabalí (Sus scrofa).
También destacan el aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), la focha (Fulica atra), la polla de agua (Gallinula chloropus), el ánade real (Anas platyrhynchos), el ánade real (Anas strepera), el martín pescador (Alcedo atthis), el porrón pardo (Aythya nyroca) y el porrón (Aythya fuligula). Estos se pueden ver en cualquier época del año.

Guido Bissanti




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