Abies magnifica

Abies magnifica

El abeto rojo (Abies magnifica A. Murray bis) es una especie arbórea perteneciente a la familia Pinaceae.

Sistemática –
Desde un punto de vista sistemático pertenece a:
dominio eucariota,
reino plantae,
división de pinofitas,
clase Pinopsida,
Orden Pinales,
familia de las pináceas,
Género Abies,
Especie A. magnifica.
Los términos son sinónimos:
– Abies amabilis magnifica (A.Murray) Lavallée;
– Abies campylocarpa A.Murray;
– Abies nobilis magnifica (A.Murray) Kellogg;
– Abies shastensis (Lemmon) Lemmon;
– Picea magnifica (A.Murray) F.Sanders;
– Picea nobilis magnifica (A.Murray) J.Nelson;
– Pinus campylocarpa (A.Murray) Voss;
– Pinus magnifica (A.Murray) W.R.McNab;
– Pinus nobilis magnifica (A.Murray) Voss;
– Pseudotsuga magnifica (A.Murray) W.R.McNab.
Dentro de esta especie se reconocen las siguientes variedades:
– Abies magnifica var. critchfieldii Lanner – endémica de California;
– Abies magnifica var. Lemmon shastensis: endémica de California y Oregón.

Etimología –
El término Abies proviene de Abies, que es el nombre latino clásico (Virgil, Egloghe, de la raíz sánscrita abh chorro de resina); según otra interpretación derivaría de la palabra griega ἄβιος = longevo.
El epíteto magnífico específico se refiere al porte imponente.

Distribución Geográfica y Hábitat –
El abeto rojo es una conífera endémica de California, Nevada y Oregón donde crece en altitudes entre 1.400 y 2.700 m, sobre suelos graníticos (Sierra Nevada) o basálticos (Cascade) en California, oeste de Nevada y Oregón.
Su hábitat es el de zonas con veranos cortos, calurosos y secos e inviernos largos, fríos y muy nevados, con precipitaciones anuales entre 750 y 1.500 mm. Se encuentra tanto en bosques puros pero más frecuentemente mixtos en asociación con Abies concolor, Abies procera, Pseudotsuga menziesii, Calocedrus decurrens, Juniperus occidentalis, Abies lasiocarpa, Tsuga mertensiana, Pinus spp., y varios arbustos como Ceanothus cordulatus, Chrysolepis sempervirens y Arctostaphylos nevadensis.

Descripción –
El abeto rojo es una conífera que en su máximo crecimiento puede alcanzar los 77 m de altura, con un tronco de hasta casi 3 m de circunferencia, de porte cónico que tiende a volverse cilíndrico e irregular con la edad.
La corteza es gris y lisa cuando es joven, resinosa, con el paso de los años se espesa, volviéndose de color pardo rojizo y profundamente surcada.
Tiene ramas secundarias de color amarillo claro con pubescencias rojizas, dispuestas en forma opuesta, verticiladas.
Las hojas son largas 0,6-4 cm, aciculares, con punta redondeada, de color azul verdoso o azul plateado en el haz, divididas por una banda glauca con estomas dispuestos en unas 10 filas; la cara inferior tiene dos bandas glaucas con estomas en 4-5 líneas por banda. Desprenden un olor particular similar al del alcanfor. Los pequeños cogollos son ovoides, de color marrón rojizo, con perlas basales cortas, anchas y cubiertas de pelos.
Los estróbilos masculinos en maduración son de color púrpura o marrón rojizo.
Las piñas son oblongo-cilíndricas, de color púrpura con tendencia al pardo en su madurez, sésiles y con el ápice redondeado, de 14-23 cm de largo y 6-9 cm de ancho, con escamas pubescentes de 3-4 cm de largo. Las semillas son de color marrón rojizo, de 15 mm de largo; al germinar desarrollan 7-8 cotiledones.

Cultivo –
El abeto rojo es un árbol de hoja perenne con una copa larga y estrecha que tiene una alta producción de madera por hectárea incluso en rodales naturales no gestionados. Por lo tanto, es cada vez más valioso como árbol maderero utilizado para la construcción en general y como madera contrachapada. Esta especie también es popular como árbol de Navidad, tanto en rodales naturales como en plantaciones.
Para su cultivo se debe tener en cuenta que crece de forma natural en bosques de montaña en laderas secas y camellones; en altitudes entre 1.500 y 2.700 metros donde prefiere suelos franco-cascajosos bien drenados orientados al norte o al este con aire fresco y húmedo.
Esta planta crece en un clima caracterizado por veranos cortos, calurosos y secos con inviernos largos, fríos y con mucha nieve. Las precipitaciones anuales varían entre 750 y 1.500 mm (80% en forma de nieve). Los árboles inactivos son muy resistentes al frío, aunque los brotes nuevos son susceptibles a las heladas tardías.
Para su cultivo requiere una ubicación fresca en un buen suelo húmedo pero no empapado, pero también crece en suelos arcillosos pesados. Es un árbol muy tolerante a la sombra, especialmente cuando es joven, pero el crecimiento es más lento en sombra densa.
En cambio, es intolerante a la contaminación del aire.
Desde un punto de vista pedológico, prefiere condiciones de suelo ligeramente ácido hasta un pH de alrededor de 5.
Es recomendable plantarla con una exposición norte donde la planta es más vigorosa y longeva mientras que puede tener una corta duración en climas más suaves que su hábitat natural.
La magnífica Abies es una planta muy ornamental con una tasa de crecimiento a menudo no excepcional; hay un aumento promedio de 30 cm por año en condiciones óptimas.
El crecimiento de la circunferencia, al menos durante los primeros 50 años, es más rápido.
Esta especie produce grandes rendimientos de semillas a partir de los 25 años. Se producen abundantes cosechas cada 2 o 3 años, alternando con años de baja producción de semillas.
La propagación es por semilla, con siembra a finales de invierno en invernadero o al aire libre a principios de primavera. La germinación suele ser deficiente, por lo general tarda entre 6 y 8 semanas. Se dice que la estratificación produce una germinación más uniforme, por lo que se recomienda sembrar la semilla en un semillero sin calefacción tan pronto como madure en el otoño.
La semilla permanece viable hasta por 5 años si se conserva bien.
A continuación, las plántulas jóvenes se colocan en macetas individuales y se trasplantan en campo abierto a finales de primavera o principios de verano, después de las últimas heladas previstas.
Alternativamente, si tiene suficiente semilla, puede sembrar en un semillero al aire libre.
Los árboles deben plantarse en campo abierto cuando son bastante pequeños, entre 30 y 90 cm de altura. Los árboles más grandes tienen dificultad para echar raíces, enraízan mal y están más sujetos al viento.

Costumbres y tradiciones –
El abeto rojo fue identificado por primera vez por William Lobb durante su expedición a California entre 1849 y 1853, mientras que David Douglas no lo había identificado previamente como una especie separada.
Esta conífera está estrechamente relacionada con Abies procera, que la reemplaza más al norte en la cordillera de las Cascadas. También hibrida con Abies procera, con la que es muy parecida, tanto que algunos botánicos tratan a la primera como un híbrido natural entre ambas.
Entre los diversos sui, además de planta ornamental, se utiliza su madera que es ligera, blanda, bastante resistente, no fuerte. Es ampliamente utilizado como combustible y ocasionalmente para madera, cajas y pulpa.
Como planta ornamental se utiliza como árbol de Navidad bastante popular.
Parece ser que los pueblos paiute usaban el follaje del magnífico Abies para tratar la tos y los catarros.
En cuanto a los aspectos ecológicos, como muchas coníferas representa un refugio y alimento para muchas especies y, dada su amplísima distribución y la ausencia de evidencias de disminución de su población, está catalogada como una especie en mínimo riesgo de extinción en la UICN. Lista Roja (2013).

Método de preparación –
El magnífico Abies es una conífera que quizás alguna vez también se usó para usos medicinales. Actualmente su principal uso es por su madera, utilizada en diferentes usos y procesos y, para las plantas cultivadas, como árbol de navidad.

Guido Bissanti

Fuentes
– Acta Plantarum – Flora de las regiones italianas.
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– GBIF, la Facilidad Global de Información sobre Biodiversidad.
– Base de datos útil de plantas tropicales.
– Conti F., Abbate G., Alessandrini A., Blasi C. (ed.), 2005. Una lista comentada de la flora vascular italiana, Palombi Editore.
– Pignatti S., 1982. Flora de Italia, Edagricole, Bolonia.
– Treben M., 2000. Salud de la Farmacia del Señor, Consejos y experiencias con hierbas medicinales, Ennsthaler Editore.
Fuente de la foto:
https://www.conifers.org/pi/ab/magnifica06.jpg
https://powo.science.kew.org/taxon/urn:lsid:ipni.org:names:325664-2

Advertencia: Las aplicaciones farmacéuticas y usos alimúrgicos se indican únicamente con fines informativos, no representan en modo alguno una prescripción médica; por lo que no se responsabiliza de su uso con fines curativos, estéticos o alimentarios.




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