Argentina anserina

Argentina anserina

La argentina o buen varón, buen varón silvestre, plateada, potentila (Argentina anserina (L.) Rydb.) es una especie herbácea perteneciente a la familia de las rosáceas.

Sistemática –
Desde un punto de vista sistemático pertenece a:
dominio eucariota,
reino plantae,
subarigno traqueobionta,
superdivisión de espermatofitas,
división de magnoliofitas,
clase Magnoliopsida,
Subclase Rosidae,
Orden Rosales,
familia de las rosáceas,
Subfamilia Rosoideae,
Género Argentina,
Especies de A. anserina.
Basionimo es el término:
– Potentilla anserina L..
Los términos son sinónimos:
– Argentina anserina var. concolor (Ser.) Rydb.;
– Argentea argentea Rydb.;
– Argentina vulgaris Lam.;
– Dactylophyllum Anserinam;
– Dactylophyllum anserinam (L.) Spenn.;
– Fragaria anserina (L.) Crantz;
– Potentilla anserina L. subsp. anserina;
– Potentilla anserina var. Hayne vulgaris;
– Potentilla anserina var. yukonensis (Hultén) ​​B. Boivin;
– Potentilla Argentina Huds.;
– Potentilla egedii Wormsk. Antiguo Oeder;
– Potentilla egedii yukonensis (Hultén) ​​Hultén;
– Potentilla yukonensis Hultén.

Etimología –
El término Argentina proviene de silver argentum, debido al aspecto de las hojas cubiertas por un vestido con reflejos plateados.
El epíteto específico de anserina se refiere a los gansos, proviene de ánser, ánseris oca: por la forma de patas de ganso de las hojas o porque las plantas tienen apetito por los gansos.

Distribución Geográfica y Hábitat –
La Argentina anserina es una planta perenne originaria de todo el hemisferio norte templado y está presente en Europa, desde Islandia en el sur y este hasta Irán, el Himalaya, Manchuria y Japón.
En Italia está presente en las siguientes regiones: Valle d’Aosta, Piamonte, Lombardía, Trentino Alto Adige, Veneto, Friuli Venezia Giulia, Emilia Romagna, Lazio y Campania.
Su hábitat es el de acequias, riberas de ríos y herbazales como prados y bordes de caminos, donde suele crecer en suelos arenosos o cascajosos, calcáreos, y donde puede propagarse rápidamente gracias a sus prolíficos estolones radiculares, con una distribución altimétrica que va desde 0 a 1800 m. s.l.m..

Descripción –
La argentina es una planta herbácea perenne de aspecto sedoso debido a la presencia de pelos plateados, que normalmente pueden alcanzar los 0,30 metros de altura.
Se desarrolla a partir de un corto rizoma que termina en una roseta de hojas de la que parten los estolones radiculares que portan las flores.
Las hojas basales, de hasta 25 cm de largo, son pinnatosette, que se divide en 11-25 folíolos de tamaño variable, intercalándose algunos grandes con otros más pequeños; los foliolos son de contorno ovalado y profundamente dentados, de color blanco-sedoso en la página inferior y verdes, con algunos pelos dispersos, en la superior; las hojas de los estolones son mucho más pequeñas y reducidas.
Las flores, que tienen un diámetro de 2 cm, se llevan individualmente sobre un largo pedúnculo insertado en los nudos radiculares de los estolones; son solitarios, pocos en número, actinomorfos, dialipétalos, con cáliz y epicáliz, con 5 sépalos ovados del cáliz, 5 estípulas del epicáliz lanceoladas, dentadas, raramente enteras; corola con 5 pétalos amarillos en forma de corazón; numerosos estambres y carpelos, ovario superior.
La antesis es entre mayo y agosto.
Los frutos son aquenios insertados en un receptáculo sólido.

Cultivo –
Argentina anserina es una planta perenne que se cosecha en la naturaleza para uso local como alimento o medicina.
Es una planta muy fácil de cultivar, que prospera en casi cualquier suelo, prospera en arcillas húmedas, mientras que crece con menos vigor en suelos secos y polvorientos.
Sin embargo, su sustrato óptimo debe estar bien drenado, prefiriendo una posición a pleno sol pero tolerando la sombra y con suelos con tendencia a alcalinos o, en el límite, ligeramente ácidos.
En la antigüedad se cultivaba por su raíz comestible y en algún territorio residual aún se puede cultivar.
Esta planta se propaga vigorosamente gracias a sus raíces por lo que puede volverse invasora.
La propagación se produce por semilla con siembra a principios de primavera u otoño en un semillero sin calefacción. Es recomendable colocar las plántulas lo antes posible en macetas individuales y luego trasplantarlas a fines de la primavera.
También puede propagarse por división en primavera.
La división es practicable en casi cualquier momento en que la planta esté creciendo. Las divisiones más grandes se pueden plantar directamente en sus ubicaciones permanentes. Los más pequeños deben colocarse en macetas y dejarse desarrollar en una sombra ligera en un invernadero frío y luego trasplantarlos en primavera hasta el verano.

Costumbres y tradiciones –
La Argentina anserinaes una planta que ostenta usos en la antigüedad y para diversos fines.
En el pasado se creía que era útil para la epilepsia y que podía ahuyentar a las brujas y los malos espíritus.
Una leyenda está relacionada con el Niño Jesús que creció y caminó por las calles de Palestina donde la planta que florecía en las calles polvorientas con hojas plateadas como helechos tendidas en el suelo se llamaba las Huellas de Nuestro Señor.
La planta también se colocó en los zapatos para absorber el sudor.
Las raíces de la planta fueron consumidas por algunas tribus nativas americanas y se han cultivado durante mucho tiempo por sus raíces comestibles, que se asemejan a las chirivías.
Los viajeros que visitan el Tíbet han informado sobre el uso dietético de la raíz de la planta en la región. Según Pyotr Kozlov, que viajó a la región de Kham en 1900-1901, los tibetanos, que no tenían otras verduras además de los nabos, a menudo extraían raíces de anserina argentina (cuyo nombre local es djüma), que se secaban y almacenaban fácilmente para su uso posterior. Kozlov incluso sugirió que no sería una mala idea que los campesinos rusos hicieran lo mismo, especialmente en los años de hambruna. La misión de Sarat Chandra Das al Tíbet a fines del siglo XIX informó que la raíz de la planta, bajo un nombre tibetano transcrito de diversas formas como toma, doma o droma, se servía cocinada en mantequilla y azúcar con motivo de las celebraciones de Año Nuevo en la capital tibetana Lhasa. .
Esta planta, además de para usos alimentarios, se utiliza como medicamento por sus propiedades farmacéuticas: astringente, antidiarreica, antiespasmódica, antiinflamatoria.
La planta, en fitoterapia se recomienda en el tratamiento de diarreas y estados inflamatorios de la cavidad bucal; por sus propiedades espasmolíticas; también se recomienda en casos de dismenorrea espástica.
Las propiedades de esta planta están ligadas a la riqueza de taninos.
Entre los efectos secundarios relacionados con su uso, tenga en cuenta que aunque no hay datos verificados, no se recomienda su uso en el embarazo, la lactancia y menores de 14 años.
El uso de sus preparaciones herbales puede interferir negativamente en la absorción de otras drogas, aumentando o disminuyendo su efecto terapéutico.
También en pacientes sensibles, el tratamiento con Argentina anserina puede provocar episodios de náuseas y vómitos, y aumentar la irritación gástrica.

Método de preparación –
La argentina se utiliza, como se mencionó, principalmente en el campo de la alimentación y la medicina.
Las raíces son muy buenas y nutritivas. Las formas más rápidas de prepararlos para la mesa consisten en asarlos o, más simplemente, hervirlos y luego sazonarlos con aceite y vinagre, si se desea, pero también utilizándolo en otros platos. Las hojas más tiernas también se utilizan en ensaladas, mientras que las más maduras y coriáceas se pueden utilizar en la composición de sopas y caldos.
Para uso medicinal, la droga utilizada es la planta entera.
En forma de enjuagues se utiliza en el tratamiento sintomático de procesos inflamatorios de las mucosas orofaríngeas o para calmar el dolor de muelas. Como fármaco tanino, puede utilizarse para lavado externo en presencia de heridas, e interno en casos de leucorrea.
La raíz seca se utiliza como base para decocciones con acción estimulante, tónica y carminativa.
Los métodos de uso de esta planta incluyen:
– Infusión (para uso interno en formas diarreicas): 3 gramos de medicamento por taza (150 ml), para tomar varias veces al día;
– decocción (para uso interno como antiespasmódico): 2-3 gramos de fármaco por taza (150 ml), para tomar varias veces al día;
– decocción (para enjuagues, gárgaras, compresas y uso tópico): 50 gramos de droga por litro de agua;
– polvo/extracto seco: 3-6 gramos de fármaco al día repartidos en tres tomas, según recomiende el herbolario o la etiqueta del producto.

Guido Bissanti

Fuentes
– Acta Plantarum – Flora de las regiones italianas.
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Base de datos útil de plantas tropicales.
– Conti F., Abbate G., Alessandrini A., Blasi C. (ed.), 2005. Una lista comentada de la flora vascular italiana, Palombi Editore.
– Pignatti S., 1982. Flora de Italia, Edagricole, Bolonia.
– Treben M., 2000. Salud de la Farmacia del Señor, Consejos y experiencias con hierbas medicinales, Ennsthaler Editore.
Fuente de la foto: https://plantsam.com/argentina-anserina/

Advertencia: Las aplicaciones farmacéuticas y usos alimúrgicos se indican únicamente con fines informativos, no representan en modo alguno una prescripción médica; por lo que no se responsabiliza de su uso con fines curativos, estéticos o alimentarios.




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