Cómo se cultiva el fresno sureño

Cómo se cultiva el fresno sureño

El fresno sureño (Fraxinus angustifolia Vahl, 1804) es una planta arbórea de la familia Oleaceae que se encuentra en el sur de Europa, desde la Península Ibérica y desde Francia hasta el Cáucaso. En Italia está presente en todas las regiones.
Sus estructuras reproductivas son flores que carecen de perianto y se convierten en cogollos cortos en racimo en invierno. El fruto es una sámara lanceolada con una punta de ala afilada.

Cultivo –
El fresno sureño es una planta que se puede multiplicar a partir de semilla en el período de otoño, directamente después de la cosecha, o en la primavera después de una estratificación en frío de 2-8 semanas, modalidad que daría mejores resultados.
La implantación final debe realizarse después de 2-4 años.
Otra forma de propagación es mediante injertos o esquejes.
Esta planta se utiliza en parques y jardines, en grupos o aislados, y en árboles de carreteras donde se explota la resistencia a la contaminación y los fuertes vientos y el rápido crecimiento para obtener hermosas avenidas arboladas en un tiempo relativamente corto.
En algunas zonas del sur, como especialmente en algunos pueblos de la Madonie en Sicilia, se cultiva para producir el llamado maná a través de la incisión del tallo en verano. El líquido que sale se congela a lo largo del tronco formando cannoli o el llamado «maná en el destino», luego se utiliza como un laxante suave que se puede utilizar en pediatría y en ancianos debilitados, como colirio y descongestionante bronquial.
Esta planta tolera los entornos costeros y también se puede utilizar en ubicaciones junto al mar, aunque no directamente en la costa.

Usos –
El maná se extrae de la ceniza de angustifolia, especialmente en la zona de Madonie entre Castelbuono y Pollina. El maná es el producto obtenido de la solidificación de la savia elaborada que sale, durante la temporada estival, de las incisiones realizadas en el tallo y ramas principales de algunas especies de fresno del género Fraxinus L.El maná es un exudado azucarado constituido principalmente por manita, ácidos orgánicos, agua, glucosa, fructosa, mucílagos, resinas y compuestos nitrogenados; una composición cualitativa y cuantitativa muy compleja fuertemente influenciada por el área de origen, la exposición, las características químicas y físicas del suelo, la edad de las plantas y la tendencia estacional.
El maná es una sustancia farmacológicamente importante porque se usa contra diversas patologías.
Se utiliza principalmente para combatir problemas de estreñimiento y como purgante sin acciones secundarias, tanto en la infancia como en la edad adulta. En casos de intoxicación, la manita produce un aumento de la diuresis y así favorece la eliminación de sustancias tóxicas del organismo a través de los riñones. En soluciones hipertónicas se utiliza para eliminar el edema pulmonar y cerebral. El maná también se recomienda para la eliminación de parásitos intestinales. En dosis moderadas estimula la secreción de la vía biliar. Además, al ser bien tolerado por los diabéticos, también se puede utilizar como edulcorante alimentario.
La madera de este árbol es menos valiosa que la del Fresno.




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