Cómo se cultiva el pino de Monterrey

Cómo se cultiva el pino de Monterrey

El pino de Monterrey (Pinus radiata D. Don) es un árbol de la familia Pinaceae, originario de las costas de California, al sur de San Francisco (Bahía de Monterey). Esta planta se introdujo en Europa a mediados del siglo XIX y se cultiva en los parques y jardines de zonas templadas. Se utiliza en la reforestación de las zonas cálidas de Europa Occidental.
Las estructuras reproductivas de esta planta son conos masculinos alargados en la base de los brotes jóvenes; las hembras son globosas, luego ovoides, asimétricas. Las piñas tienen un pedúnculo corto, de 8-15 cm de largo, en grupos de 1-3, ovado-cónico y puntiagudo; resinosos, de color marrón brillante y permanecen cerrados en el árbol durante algunos años.

Cultivo –
El pino de Monterrey es una planta que se puede cultivar en Italia solo con fines ornamentales, entre 0 y 1200 metros sobre el nivel del mar.
Esta planta prefiere suelos de textura ligera o media, bien drenados, silíceos y profundos, en climas cálidos y templados; además, no puede tolerar heladas intensas o sequedad excesiva cuando es joven; por esta razón es mejor cultivarlo en ambientes montañosos al abrigo de fuertes vientos, en sitios húmedos y a pleno sol. Por otro lado, tolera bien las exposiciones marinas y los vientos salobres.
Esta planta se propaga por semilla que debe sembrarse inmediatamente después de la cosecha o al final del invierno, en macetas individuales para no correr el riesgo de dañar las plantas jóvenes con el trasplante.
Para ayudar a la germinación, se recomienda realizar una estratificación en frío a 4 ° C durante seis semanas, después de lo cual se espera una o dos temporadas antes de proceder con la siembra en la posición final.
La planta tolera mal los trasplantes, especialmente cuando supera los 90-100 cm de altura. También se puede proceder cortando pero en este caso, dado el lento crecimiento de Pinus radiata, los resultados no son satisfactorios.
Pinus radiata es una planta que puede insertarse en jardines viles o medianos-grandes, donde el rápido crecimiento de los árboles es importante y es muy ornamental en jardines de invierno, con el fondo de alfombras de brezo, junto a ramas de hoja ancha o con interesantes cortezas, como como Cornus y abedules.
Pinus radiata, como se mencionó, también se puede utilizar en la reforestación en áreas costeras, pero en este sentido, con la creciente necesidad de respetar las formaciones naturales de los hábitats, no se recomienda su uso.
También hay que recordar que, al igual que para otros pinos, incluso en el caso de Pinus radiata la lluvia arrastra sustancias que inhiben la germinación de semillas de las agujas, por lo que el cultivo de otras plantas, especialmente un césped, bajo su follaje no es inmediato. Por este motivo, debajo de estas plantas conviene colocar plantas acidófilas y sombrías como hortensias, azaleas, hostas, etc.

Usos –
Pinus radiata, gracias a su rápido crecimiento, se ha utilizado en la reforestación de las costas (a menudo de manera inapropiada), sin obtener grandes resultados, si excluimos las costas de Cerdeña. Por este motivo, su uso se limitará a parques y jardines donde desempeña un papel más ornamental.




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