Cómo se cultiva el ciprés de Monterey

Cómo se cultiva el ciprés de Monterey

El ciprés de Monterey (Cupressus macrocarpa Hartw. ex Gordon, 1849) es un árbol de la familia Cupressaceae originario de California (Bahía de Monterey) y ampliamente utilizado como planta ornamental.
En sus zonas de origen crece a lo largo de las laderas rocosas y encaramadas expuestas al mar, en asociación con robles siempreverdes.
Esta especie fue introducida en Europa a mediados del siglo XIX como planta ornamental para parques y jardines.
Las estructuras reproductivas se caracterizan por flores masculinas que son pequeños conos amarillentos en la posición terminal de las ramitas; las hembras son conos más o menos redondeados agrupados en parejas o individuales. El fruto es un galbulo globoso o elipsoidal, marrón oscuro en su madurez, de 2,5-4 cm de diámetro, con 4-6 escamas con relieve en la zona central, algo más pequeño que el del ciprés común.
De esta especie hay dos cultivares que son:
– El cultivar Goldcrest de Cupressus macrocarpa, que es de forma columnar-cónica;
– El cultivar Wilma de Cupressus macrocarpa, que es mucho más pequeño y de color más claro.

Cultivo –
El ciprés de Monterrey se puede cultivar, así como en campo abierto, también en macetas.
En campo abierto, excepto los primeros años cuando el sistema radicular aún está en formación, no requiere riego.
En cultivo en maceta, en cambio, en época estival el riego debe realizarse al menos una vez a la semana, recordando, no obstante, que el contenedor debe tener un buen drenaje y drenaje del exceso de agua por ser una planta que no soporta los excesos de agua que puede provocar la pudrición del sistema radicular y la muerte de la planta.
Por ello el sustrato de cultivo debe ser suelto y bien drenado, que en el caso de un cultivo en maceta se debe realizar con 3 partes de turba y 1 de tierra, a la que se le añade sustancia orgánica y elementos inertes como piedra pómez o perlita.
Este ciprés se puede colocar tanto a pleno sol como a la sombra, lo importante es que tenga buena luz durante todo el día, y que esté resguardado de los fuertes vientos. Si la planta es joven es recomendable taparla con una bolsa transparente o colocarla en un invernadero si las temperaturas bajan por debajo del punto de congelación.
Si es necesario, debe podarse y limitarse a las ramas dañadas, preferiblemente a fines del invierno o principios de la primavera.
En condiciones de áreas con alta humedad, pueden ocurrir ataques de insectos (especialmente pulgones) y hongos. En este caso recomendamos productos de bajo impacto ambiental permitidos en agricultura ecológica.

Usos –
El ciprés de Monterrey, gracias al rápido crecimiento y la excelente calidad de la madera (aromática, de grano fino y amarillento) es muy utilizado como esencia de madera.
Esta planta se ha utilizado en Europa tanto como ornamental como también en la reforestación de las zonas costeras del Mediterráneo gracias a su resistencia a los vientos y a la salinidad.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *