Cómo se cultiva el ciprés de Arizona

Cómo se cultiva el ciprés de Arizona

El ciprés de Arizona (Cupressus arizonica, E. Greene) es una conífera de la familia Cupressaceae originaria de Arizona (EE. UU.) Y el norte de México; se introdujo en Europa a finales del siglo pasado con fines ornamentales.
Esta conífera siempre verde en los lugares de origen alcanza alturas de hasta unos 15-20 metros.
Dentro de la especie se reconocen cuatro variedades las cuales son:
– C. arizonica var. glabra, que se encuentra en algunas áreas pequeñas del norte y centro de Arizona; la característica peculiar es la de aparecer visualmente de un color plateado cuando se ve de lejos, gracias a la presencia en las hojas escamosas de la flor (una sustancia cerosa);
– C. arizonica var. montana, una variedad en peligro de extinción que vive en algunas áreas montañosas estrechas del noroeste de México;
– C. arizonica var. nevadensis, común en algunas áreas del sur de California;
– C. arizonica var. stephensonii, cuya distribución se extiende entre el sur de California y el noroeste de México.
Es una planta monoica con estructuras reproductivas masculinas y femeninas presentes en la misma planta, pero separadas en diferentes ramas. Las estructuras masculinas están formadas por pequeños conos terminales, mientras que las femeninas están formadas por macrosporofilas reunidas en un cono redondeado.

Cultivo –
El ciprés de Arizona es una planta que se puede cultivar en Italia especialmente como planta ornamental y se ha naturalizado en Calabria. Su rango de distribución va desde los 100 a los 800 metros sobre el nivel del mar.
Para su cultivo también es posible optar por suelos pobres, rocosos y áridos, en cualquier condición de pH, pero crece más exuberantemente en suelos con más sustancia orgánica y también arcillosos; además, si la planta se riega especialmente en los primeros años después de la implantación, su crecimiento es más rápido.
Es importante que los suelos donde se planta no tengan aguas subterráneas demasiado superficiales, ni excesiva humedad de otros orígenes; además, es una planta poco adecuada para crecer a gran altura.
Cupressus arizonica no tolera incendios que la dañen gravemente y, además, no aguanta bien los vientos aunque en determinadas condiciones de baja humedad se pueda utilizar como cortavientos.
El ciprés de Arizona, que se puede propagar tanto por semilla como por esqueje, es adecuado para jardines formales, en este caso medianos a pequeños, junto a plantas que forman setos.
Se puede plantar a lo largo de las avenidas o colocar al lado de elementos arquitectónicos que resalte.

Usos –
Cupressus arizonica es una planta utilizada casi exclusivamente con fines ornamentales y paisajísticos debido a su relativa adaptabilidad a diferentes ambientes y usos.





Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *