Cómo se propagan los chalotes

CCómo se propagan los chalotes

La chalota (Allium ascalonicum L.) es una planta de la familia de las Liliaceae muy similar a la cebolla, de la cual, para algunos, se considera una variedad, con la que comparte muchas características y similitudes de uso. El nombre designa tanto a la planta como a su bulbo.
Esta planta herbácea es originaria de Oriente Medio, tanto es así que el nombre científico de la especie ascalonicum deriva de Ascalon, una antigua ciudad de Palestina donde se cree que se originó y donde de hecho fue ampliamente cultivada.
La chalota es una planta de jardín resistente que no requiere cuidados especiales para crecer bien.
El único truco es que, sin embargo, no se puede cultivar en sucesión a sí mismo ni a otras Liliaceae, ni a solanáceas, remolachas o coles. Es posible volver a plantar chalotes en el mismo suelo solo después de 5 años.
En esta hoja describimos la técnica de reproducción, mientras que para los detalles de la técnica de cultivo, consulte la siguiente hoja.

Propagación –
La chalota se multiplica plantando los bulbillos y cultivando la planta como anual y plantando los bulbillos individuales de la misma forma que en el caso del ajo o la cebolla.
En cultivo y para uso personal hay que tener en cuenta que cada bulbo de chalote debe enterrarse a unos centímetros de la superficie del suelo (generalmente 2 o 3 centímetros), manteniendo una distancia de 10-15 centímetros de un bulbo a otro.
En el cultivo en grandes huertas o venta del producto, para facilitar la recolección y el cultivo, es aconsejable plantar con una distancia entre las distintas hileras entre 40 y 55 centímetros.
La siembra de los bulbos individuales debe realizarse en noviembre-diciembre, mientras que la cosecha comienza a partir de mediados de junio, para que el producto se consuma fresco y a partir de la segunda quincena de julio para que se conserve y transforme.

Recolección y almacenamiento –
Después de arrancar los bulbos, se secan y almacenan. La chalota debe almacenarse en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Se recomienda no almacenar en el frigorífico y no almacenarlo en envases impermeables que favorezcan su descomposición.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *