Cómo se cultiva el abeto de Colorado

Cómo se cultiva el abeto de Colorado

El abeto de Colorado (Picea pungens Engelm., 1879) es una planta de la familia Pinaceae, originaria de las Montañas Rocosas, en particular del sureste de Idaho, Wyoming, Utah y Colorado, con poblaciones aisladas en Montana, Arizona y Nuevo Mexico.
Esta planta fue importada a Europa a mediados del siglo XIX.
El abeto colorado es una planta monoica: las flores masculinas son pequeñas estróbilos apicales rojizos, las femeninas verdes, primero erectas y luego colgantes y de color marrón amarillento (8 cm de largo). Las escamas, anchas en la base, se estrechan hacia el medio para terminar en un ápice estrecho.
Esta planta a veces también se usa en jardines de rocas para expandir la variedad de especies y jugar con efectos de color particulares gracias a su hermoso y fascinante follaje.

Cultivo –
El abeto de Colorado prefiere lugares soleados o parcialmente soleados; no teme el frío porque puede soportar las temperaturas muy rígidas sin problemas; la planta, por otro lado, puede sufrir en zonas con un clima de verano cálido y seco.
De hecho, esta planta teme una sequía muy prolongada, por lo que es recomendable regar los ejemplares jóvenes durante los meses de verano, pero solo cuando el suelo esté seco. Los ejemplares adultos pueden tolerar breves períodos de sequía, pero es bueno revisar el suelo si la temporada de verano no es muy lluviosa.
Si bien es una conífera con una excelente capacidad para gestionar las reservas de agua, también es cierto que no es muy adecuada para ambientes extremadamente calurosos y secos en los que puede sufrir mucho.

Suelo –
Esta planta prefiere suelos blandos, frescos y profundos, donde no hay estancamiento de agua sino más bien húmedos; el pH del suelo debe ser ligeramente ácido.
Las plantas de Picea pungens, en cambio, no toleran la presencia de caliza alta en el suelo pero aparte de estas indicaciones no tienen otras grandes necesidades o limitaciones. En cuanto al clima, además de zonas soleadas y montañosas, necesita veranos bastante lluviosos, por lo que si se cultiva en zonas más áridas es bueno regarlo regularmente durante el período estival, sobre todo cuando las plantas son jóvenes.
Es una planta poco tolerante a temperaturas demasiado frías y heladas. De hecho, puede resistir hasta una temperatura mínima de -10 grados.

Multiplicación –
La propagación de Picea pungens ocurre por semilla en primavera, colocando las semillas en una mezcla de turba y arena en partes iguales, para que se mantenga lo suficientemente húmeda hasta la germinación; durante los meses de verano también es posible practicar esquejes semi leñosos aunque más difíciles que los esquejes latifoliados.

Plagas y enfermedades –
El abeto de Colorado es una planta más sensible que otras coníferas a los ataques de pulgones y ácaros, especialmente cuando se encuentran en áreas fuera de su hábitat natural. Pueden estar sujetos, especialmente en las zonas de origen, a fuertes ataques de insectos xilófagos.
Por este motivo, nunca se debe realizar una fertilización a base de nitrógeno mineral (especialmente nítrico) y los suelos deben ser en promedio orgánicos.

Uso de la planta –
El abeto de Colorado es una planta utilizada como planta ornamental, para la que se han seleccionado muchos cultivares de parque e incluso enanos.
Es de gran importancia económica como árbol ornamental; en el mercado existe una gran variedad de cultivares tanto arbóreos como arbustivos, con las formas y colores más dispares. La forma natural tiene un follaje muy simétrico con follaje verde con reflejos azulados, lo que lo hace particularmente atractivo, incluso como árbol de Navidad en Estados Unidos. Su madera, en cambio, es de mala calidad, muy nudosa y poco trabajable.





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