Cómo se propaga Angelica

Cómo se propaga Angelica

Angelica (Angelica archangelica L.) es una planta bienal de la familia Apiaceae originaria del norte de Europa. En Italia, la angélica se cultiva principalmente en huertos y jardines. Por otro lado, se cultiva ampliamente en Alemania, Hungría y Bélgica.
Se utilizan las hojas y tallos más tiernos de esta planta, que se pueden recolectar durante todo el período vegetativo y consumirse frescos. La recolección de los frutos debe realizarse cortando la parte apical de la planta cuando empiezan a cambiar de color.
Las raíces deben arrancarse en otoño, lavarse, cortarse en trozos y secarse.
También es aconsejable colgar los tallos en un lugar fresco y ventilado y, una vez secos, batir las infrutescencias para recoger las semillas, manteniéndolas en un lugar fresco y seco.
Debajo de los tallos colgantes es bueno colocar hojas de papel o tela o, en todo caso, recipientes que te permitan no perder las semillas que una vez maduras podrían caer. Alternativamente, también es útil atar una bolsa de papel sobre la cabeza de la flor para atrapar las semillas antes de que caigan al suelo.
De hecho, la propagación se produce por semilla y al ser una especie bienal, es necesario sembrarla todos los años. Dado el tamaño considerable, debe cultivarse en pleno suelo. Las semillas deben colocarse en suelo arenoso en un área parcialmente soleada. Las plántulas deberán aclararse si son demasiado densas.

Propagación –
La angélica es una planta, como se mencionó, que se propaga por semilla y estas deben sembrarse tan pronto como se cosechen ya que tienen un período de germinación corto.
Por esta razón, deben recolectarse inmediatamente y sembrarse en un invernadero frío; las plántulas se trasplantan al aire libre la primavera siguiente.
Al manipular la planta hay que tener mucho cuidado ya que sus jugos (que contienen furanocumarinas entre otras cosas) son irritantes para la piel y provocan irritación.
Si, por el contrario, está propagando angélica a partir de semillas secas, estas, dada la baja tasa de germinación, necesitan un tratamiento especial. En este caso, es útil sembrar muchas más semillas para garantizar una germinación útil de las plántulas.
En este sentido, es aconsejable presionar suavemente las semillas en la superficie del suelo. Las semillas necesitan luz para germinar, por lo que es recomendable no taparlas con tierra. La técnica debe prever la disposición en macetas o tarimas en una posición luminosa con temperaturas entre 15 y 18 C, manteniendo el suelo húmedo.
También es bueno utilizar macetas de turba o fibra para no molestar las raíces sensibles al trasplantar las plántulas en el jardín.
A la hora de trasplantar, hay que recordar que los suelos deben ser muy fértiles, tanto es así que se debe realizar un abundante abono a la planta y sobre todo en el reinicio vegetativo de fertilizaciones completas.
Para conocer los detalles de la técnica de cultivo, consulte la siguiente hoja.




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