Delia antiqua

Delia antiqua

La mosca de la cebolla (Delia antiqua Meigen, 1826) es un díptero perteneciente a la familia Anthomyiidae.

Sistemática –
Desde un punto de vista sistemático pertenece a:
Dominio eucariota,
Reino Animal,
Sub-reino Eumetazoa,
Phylum Arthropoda,
Subphylum Tracheata,
Superclase Hexapoda,
Clase de insecta,
Subclase Pterygota,
Cohorte de endopterygota,
Superorden Oligoneoptera,
Sección Panorpoidea,
Orden de los dípteros,
Suborden Brachycera,
Cohorte Cyclorrhapha,
Sección de esquizofora,
Subsección Calyptratae,
Superfamilia Muscoidea,
Familia Anthomyiidae,
Subfamilia Anthomyiinae,
Tribu Hydrophoriini,
Género Delia,
D. especies antiqua.
Los términos son sinónimos:
– Anthomyia antiqua Meigen, 1826;
– Anthomyia ceparum Meigen, 1830;
– Phorbia cepetorum Meade, 1883.

Distribución geográfica y hábitat –
La mosca de la cebolla es un insecto de amplia distribución; se encuentra en América del Norte, Europa Occidental, Rusia, Asia Central, China, Japón y Corea, pero no está presente en los desiertos. En el extremo norte de su rango, tiene una generación por año, pero descendiendo a latitudes más bajas puede tener de dos a cinco generaciones por año.
Es un insecto que vive de la Cebolla, la Chalota y el Puerro, infesta los bulbos, destruye los tejidos de los que se alimenta; además, los bulbos infestados son invadidos por bacterias que provocan su descomposición.

Morfología –
Delia antiqua es un dípteros que en la etapa adulta tiene una longitud de 6 a 7 mm, con un color gris amarillento con 5 bandas más oscuras en el tórax, patas y antenas negras. Es una mosca muy similar a la mosca doméstica (Musca domestica L.).
Los huevos tienen una longitud de aproximadamente 1,5 mm y son de color blanco mate, no brillantes, alargados y estriados longitudinalmente.
Las larvas tienen una longitud de 8 mm cuando están completamente desarrolladas y son de color blanquecino.
Las pupas miden 7 mm de largo y 2,5 mm de diámetro y varían en color de marrón claro a marrón oscuro, anilladas y de forma ovoide.

Actitud y ciclo de vida –
La mosca de la cebolla es un insecto que se desarrolla de 2 a 5 generaciones por año (solo una generación en los climas más severos). Este dípteros pasa el invierno como pupa en el suelo.
De abril a mayo, según la latitud, hay adultos.
La hembra pone de 150 a 200 huevos en ciclos sucesivos con 15 días de diferencia. Estos se depositan solos o en grupos de 15 a 20 en las proximidades de la planta huésped, a menudo en el cuello, a veces debajo de la axila de las hojas o entre las escamas de los bulbos. La duración de la evolución embrionaria varía de 2 a 7 días.
En los períodos en los que se produce la deposición, no permanece en los cultivos. Los adultos de segunda generación nacidos en julio yacen de la misma manera que los adultos nacidos en primavera.
Los adultos tienen una vida útil que no supera los dos meses.
Las larvas tienen una vida útil en función de la temperatura; 45 días a 15 ° C y 17 días a 25-30 ° C. Estos penetran en los tejidos entre los brotes de las hojas o en la base de las raíces. Además, en las lesiones se instalan pudriciones por golpes, en particular de Bacillus carotovorus. Las larvas se alimentan de algunos tejidos en descomposición. Al final de su desarrollo, abandonan la planta hospedante y excavan en el suelo a unos 5-10 cm de profundidad, pasando así a la etapa de ninfa, o entrando en diapausa a principios de septiembre cuando la temperatura del suelo es inferior a 15 ° C. .
Las ninfas tienen una duración de desarrollo de entre 15 y 25 días.

Papel ecológico –
La mosca de la cebolla es un insecto que, en caso de infestaciones graves, puede causar graves daños especialmente a la primera generación que se prolongan durante un período muy largo debido a la longevidad de la hembra. Este daño ocurre principalmente en las semillas de la cebolla, el puerro, las cebollas trasplantadas y la chalota.
En las cebollas jóvenes, el daño es muy grave y puede provocar su muerte.
Una larva puede atacar sucesivamente muchas plantas. Si la planta está más desarrollada, florece, especialmente en períodos cálidos, y puede morir posteriormente. Posteriormente los ataques de Delia antiqua favorecen la aparición de la pudrición, visible solo al desarraigo, que atrae a otros dípteros carroñeros. En este caso encontramos las larvas también en el bulbo. En los campos de puerros trasplantados, los ataques de Delia antiqua se manifiestan con un amarillamiento en las zonas y con un secado de las plantas que se pudren.
La lucha contra la mosca de la cebolla es agronómica y, lamentablemente, también química, lo que a la larga desequilibra por completo la biocenosis de los campos donde se desarrolla.
En cambio, las intervenciones deben tender a prácticas agronómicas como la implementación de siembras postergadas, para evitar el daño de la 1ª generación, que es la más peligrosa. Además, se deben reintroducir los cultivos intercalados con otras especies hortícolas y los programas de rotación con cultivos en los que la mosca no puede realizar el ciclo de vida.
La lucha química que se adelanta con la desinfección del suelo, especialmente en las zonas donde la presencia del fitófago es constante, resuelve el problema local pero nunca recompone la correcta biocenosis de este insecto y sus parásitos.
Incluso la lucha con agentes fosforgánicos, llevada a cabo en adultos en la fase de parpadeo o en los estadios juveniles originados, a menudo resuelve marginalmente el problema local de la empresa única pero, a nivel distrital, crea desequilibrios ecológicos cada vez mayores año tras año.

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Russo G., 1976. Entomología agrícola. Pieza especial. Liguori Editore, Nápoles.
– Tremblay E., 1997. Entomología aplicada. Liguori Editore, Nápoles.




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