Al podar el Madroño

Al podar el Madroño

El madroño (Arbutus unedo L., 1753) es un árbol frutal de la familia Ericaceae y es originario de la cuenca mediterránea y de la costa atlántica hasta Irlanda.
El madroño es una de las especies mediterráneas más adaptadas a los incendios. De hecho, en suelos ácidos el fuego repetido favorece al madroño, capaz de emitir rápidamente nuevos brotes desde el suelo tras el paso del fuego, imponiéndose sobre las otras especies.
Los frutos de esta planta se llaman madroños o, a veces, albatros.
Antes de pasar a establecer el período de poda, recuerde que una misma planta alberga tanto flores como frutos maduros al mismo tiempo, debido al particular ciclo de maduración. Esto, unido al hecho de que es siempre verde, lo hace especialmente ornamental, debido a la presencia en el árbol de tres colores vivos: el rojo del fruto, el blanco de las flores y el verde de las hojas.

Periodo de poda –
El madroño, además de la característica de tener, en determinadas épocas del año, flores y frutos maduros al mismo tiempo, es una planta que crece lentamente y por ello requiere una poda limitada en el tiempo. Además, si no se trata de un tipo de cultivo productivo y con espaciamiento regular, es recomendable observar con atención dónde se ubica la planta para decidir la poda en consecuencia para mantener su forma y tamaño en proporción a la posición.
El período más adecuado para la poda del madroño, también según su particular fisiología, es generalmente al final del invierno o principios de la primavera; en este período se retiran las ramas secas o dañadas por el invierno, reduciendo el follaje para mantenerlo compacto pero permeable a la luz, para mantener una planta sana y de aspecto agradable. Es recomendable quitar también las ramas que toquen el suelo para mejorar el aspecto de la planta. En el caso de las plantas en maceta, la poda también será menor, dado el menor crecimiento respecto a la planta en el suelo, pero sin olvidar renovar gradualmente toda la planta, para tener siempre ramas verdes. Recuerda que con una poda continua y sustancial se reduce mucho el número de frutos, que tardan un año en madurar, pero también las flores, que se llevan en las ramas del año anterior. Para los detalles de la técnica de poda puede consultar la siguiente hoja.
También te recordamos que en las plantas más jóvenes, la poda solo se realiza para dar forma a la planta.

Variedad –
El madroño, por sus características de planta poco utilizada para frutos y más como ornamental, no incluye variedades particulares.
Sin embargo, sería posible seleccionar calidades con frutos más sabrosos, como se hizo para el color de las flores; de hecho, hay una variedad decididamente basura con flores rosadas y frutas aún más coloridas.




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