Al podar el almendro

Al podar el almendro

El almendro (Prunus dulcis (Mill.) D.A.Webb, 1967) es un árbol de la familia de las rosáceas.
Es una planta histórica que se cría para la producción de almendras según diferentes formas de cultivo.
Sin embargo, generalmente hay tres formas que se adoptan para su cultivo con fines de producción:
– Forma de jarrón: para conseguir esta forma hay que partir de un palo resistente, a más o menos de 50 cm del suelo. El primer año dejaré que la planta crezca libremente y posteriormente, con la llegada de la primavera, se eligen las 4/5 ramas más frondosas, que se estiran hacia fuera y brotan las ramas excesivamente vigorosas;
– forma de palmeta: en este caso se utiliza una varilla a 80 cm del suelo y se seleccionan las ramas principales, mientras que las otras ramas se podan y aclaran. Después de un año, la rama vertical también se acorta y se seleccionan otras dos ramas laterales, para crear un segundo nivel de ramificación. De esta forma, la planta tiene un tallo principal y cuatro ramas laterales, dispuestas en dos filas;
– libre crecimiento: en esta técnica, que se utiliza en viejos huertos de almendros o para producciones más amateur, la planta se cultiva según su tendencia natural, sin descuidar, sin embargo, la poda de mantenimiento y eliminación de las ramas demasiado densas en el interior y Ramas secas o dañadas. En este caso el tallo debe alcanzar los 150-200 centímetros de altura y se deben mantener 4 o 5 ramas robustas por encima del corte a podar a 40 centímetros de largo. En estas ramas se formarán brotes que le darán a la almendra su aspecto definitivo.
En general, sin embargo, la poda del almendro debe mantener un equilibrio entre la vegetación y la producción de esta importante planta.

Periodo de poda –
En el período de poda del almendro intervienen varios factores, como sobre todo la latitud y altitud en la que se cultiva; además, los períodos de intervención son diferentes también porque hay una poda seca (invierno) y una verde (verano).
En poda de invierno es necesario intervenir antes del reinicio vegetativo, teniendo en cuenta que la planta es una de las primeras en florecer y que en algunas regiones del sur florece en algunos casos a finales de diciembre. Sin embargo, dependiendo de la zona, el almendro se poda entre mediados de enero y principios de marzo. Además, hay que destacar que al almendro no le gustan los cortes grandes y muestra su sufrimiento por poda excesiva al reaccionar con una producción considerable de caucho, que luego puede prestarse a posteriores enfermedades de las plantas.
Es por estas razones que la poda de invierno debe ser ligera, con cortes que en promedio deben quitar de 1/4 a 1/5 de la estructura de producción. Solo en el caso de que el árbol sea débil, puede ser más incisivo, para estimular la emisión de nuevos chorros.
En la poda en verde, que se realiza en verano, entre los meses de junio y julio, el objetivo es reducir el sombreado de los frutos y mantener en equilibrio la vegetación. Aquí, también, no se debe exceder para no exponer la planta a una insolación excesiva y pérdida de la superficie de fotosíntesis.
Se puede hacer otra poda en verde en el período de septiembre. Con esta intervención operamos sobre las ramas más antiguas que han producido, eliminándolas en ¼; esto induce a la planta a producir nueva vegetación el año siguiente.
Se destaca que, para evitar gominolas después de la poda, en cortes más grandes siempre es bueno aplicar una masilla de poda que proteja de infecciones y ayude a secar heridas.

Variedad de Almendra –
Las variedades de almendros son innumerables, muchas de las cuales se limitan a pequeñas áreas y tradiciones ancestrales. En general, sin embargo, dependiendo de las características de la almendra, se distinguen las siguientes variedades:
– amargo, cuyas semillas contienen cianuro de hidrógeno;
– dulcis, cuyas semillas se utilizan en la alimentación, en la industria de la confitería y para la extracción de aceite de almendras oficinales;
– fragilis (o sticciamani), con semilla dulce, pero no endocarpio leñoso.
Entre los cultivares más comunes mencionamos:
– autofértil con floración tardía: Filippo Ceo, Genco, Tuono, Supernova;
– autoestériles con floración tardía: Ferragnes, Fra Giulio, Falsa Barese;
– otros: Fascionello, Ferraduel, Jordanolo, Pizzuta d’Avola.
Se destaca, como se mencionó anteriormente, que el almendro florece desde finales de diciembre, en los primeros, hasta marzo, en los tardíos.




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