Al podar el cerezo

Al podar el cerezo

El cerezo (Prunus avium (L.) L., 1755) es un árbol de la familia de las Rosáceas, originario de Europa, en una vasta área que va desde las Islas Británicas hasta Rusia, incluyendo Francia, la Península Ibérica, Italia, Alemania hasta en todo el este y Asia Menor.
El cerezo tiene una alta exigencia de frío y es sensible al estancamiento hídrico, condiciones que obligan a su cultivo en zonas de mayor altitud o latitudes y en condiciones de suelo adecuadas.
En Italia está presente de forma natural desde las altas colinas hasta las zonas montañosas, a veces en el borde de la zona típica de frondosas, presentando una buena resistencia al frío.
Esta especie, junto con la guinda (Prunus cerasus L., 1753), que tiene menos necesidades en condiciones de frío y suelo, es una de las dos especies de cereza silvestre que están en el origen de las variedades de cerezas cultivadas.
Entre las variedades recordamos: White Piedmontse Graffione, Black Durone di Vignola, Bigareau di Conversano, Ferrovia, Early lory, Giorgia, Adriana, Van, típica sureña, Lapins, temprana, Sweet Heart, tardía en el centro-norte y otras introducidas recientemente.
La propagación del cerezo se produce principalmente por esquejes, mientras que los portainjertos se obtienen a partir de semillas y retoños.
Las necesidades pedoclimáticas obviamente no afectan solo la latitud y altitud y los tipos de suelos donde se puede cultivar el cerezo.
También son importantes la técnica de cultivo con, en primer plano, la época y la técnica de poda.

Periodo de poda –
En el cerezo, como en el resto de frutales, hay que distinguir las dos técnicas de poda, a saber, la de cría y la de producción.
La poda de reproducción, también llamada poda de entrenamiento, debe practicarse en los primeros dos años de vida del árbol. Este es el período en el que a la planta se le da la forma deseada. El período ideal para esta poda es entre finales de primavera y principios de verano. Además, en los árboles más jóvenes es recomendable podar durante el verano, porque las temperaturas suaves facilitan la cicatrización de las heridas.
La poda de mejoramiento debe realizarse, aproximadamente, hasta el cuarto año de vida del árbol, ya que este tiende a dar fruto a partir del quinto año.
La poda de producción se realiza a partir del 5º año. Con esta técnica también puedes intervenir en invierno, practicando la llamada poda en seco. En este caso, el período óptimo es desde finales de enero hasta finales de febrero.
Les recordamos que en este momento intervenimos con cortes de espalda, es decir, con el acortamiento de las ramas que parecen mostrar signos de mala producción. No obstante, si las plantas se cultivan en zonas climáticas más frías, es recomendable intervenir en invierno y posponer la intervención. Sin embargo, nunca se poda en condiciones de congelación.
De hecho, la poda de producción se puede practicar incluso a finales de verano, obviamente evitando la época vegetativa y los periodos que coinciden con el desarrollo de los brotes, con floración y fructificación.
Recuerda siempre realizar cortes ligeros, en sentido oblicuo y realizados con herramientas limpias y desinfectadas, tanto antes como después de su uso. Esto evitará la introducción de mohos u otros patógenos.
Cabe hacer una última mención del momento en que se recolectaron las cerezas. Estos deben cosecharse cuando estén completamente maduros ya que una vez desprendidos del árbol ya no maduran.
La recolección se realiza en un período de tiempo que va de mayo a julio, dependiendo de la variedad cultivada y de la latitud y altitud donde se cultiva la planta.




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