Aclimatación

Aclimatación

El término aclimatación se refiere al proceso por el cual los organismos vivos, mediante modificaciones morfológicas y funcionales, se aclimatan y se reproducen en un clima diferente al de origen.
En general, la aclimatación es, por tanto, una forma de adaptación que realiza un organismo en respuesta a cambios en el medio (variaciones estacionales, condiciones climáticas variadas, como la altitud y la temperatura).
La aclimatación afecta tanto a muchas plantas como a animales que pueden aclimatarse incluso a variaciones ambientales significativas, especialmente si no son drásticas y, por lo tanto, permiten una adaptación gradual.
Este proceso puede afectar a muchos animales que tienen ciclos de aclimatación que siguen las estaciones; por ejemplo con la adaptación del color o grosor del pelaje o con el grosor de las capas de grasa subcutánea.
La aclimatación también afecta a la especie humana. Este proceso se vuelve especialmente importante en los casos en que nuestra especie se ve obligada a vivir durante algunos períodos en entornos críticos como la alta montaña o latitudes muy altas.

En el caso de la aclimatación a las grandes altitudes a las que están sometidos los escaladores y montañistas, este término identifica el procedimiento que siguen estas personas para acostumbrarse a las grandes altitudes, especialmente por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar, y evitar las perturbaciones típicas del mal de montaña, que puede conducir, en los casos más graves, a la aparición de edema pulmonar o cerebral.
En este caso, la aclimatación consiste en un acercamiento gradual a la altura, con paradas frecuentes y posiblemente incluso pernoctaciones en altitudes gradualmente mayores.
Las mutaciones en el organismo durante la aclimatación son muchas, y van desde el aumento de la concentración de glóbulos rojos (transportadores de oxígeno), por tanto de hematocrito, y de hemoglobina y por tanto, en consecuencia, también del aumento de transporte de oxígeno desde los pulmones a los tejidos hasta cambios en el sistema hormonal, desde aumento de la frecuencia cardíaca hasta cambios en los tejidos musculares, etc.
Sin embargo, la aclimatación también puede implicar el cambio de temperatura, que entre otras cosas, con el calentamiento global afecta a todas las especies de la tierra.
En este sentido los organismos, dentro de los límites de tolerancia, se adaptan a las nuevas condiciones tanto con procesos bioquímicos, fisiológicos y, a largo plazo, genéticos.




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