Del plástico a la Vida

Del plástico a la Vida

Según un estudio publicado recientemente por las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, la producción mundial de plástico ha pasado de 15 millones de toneladas en 1964 a más de 310 millones en la actualidad. Cada año, al menos 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos del mundo y, hasta la fecha, se estima que hay más de 150 millones de toneladas de plástico en los océanos.
Si la tendencia sigue siendo la actual, en 2025 los océanos tendrán una proporción de una tonelada de plástico por cada 3 toneladas de pescado, mientras que en 2050, con sus 34 mil millones de toneladas, tendremos, por peso, en los océanos del mundo más plástico. que pez
Desde los años cincuenta del siglo pasado, con el inicio del uso generalizado del plástico, hemos producido 8.300 millones de toneladas de plástico, arrojando alrededor de 6.300 millones en especie (y como si cada habitante de la Tierra lo arrastrara con él). alrededor de una tonelada de plástico). El 79% de este plástico terminó en vertederos y en todos los entornos naturales, el 12% fue incinerado y solo el 9% reciclado.
El plástico ahora se encuentra en todas partes: en el hielo, en la trinchera Mariana y en las islas hawaianas donde se han identificado rocas llamadas plastiglomerato porque el plástico está presente e insertado dentro de ellas.
Al ritmo actual de crecimiento, el mundo produce 240 millones de toneladas de plástico por año, de las cuales solo el 3% se recicla; en otras palabras, el 96% del plástico producido en todo el mundo no se recicla y, además, la producción de plástico absorbe el 8% de la producción mundial de petróleo.
El Mediterráneo también se está convirtiendo en una «sopa» de plástico, como lo recuerda un estudio del Consejo Nacional de Investigación publicado en «Nature Scientific Reports». Se estima que cada kilómetro cuadrado de los mares italianos contiene hasta 10 kilogramos solo en la superficie, particularmente en el norte del mar Tirreno, para un total que toca las 25,000 toneladas de plástico que flota en todo el Mediterráneo.
¿Pero de dónde viene todo este plástico? Aproximadamente la mitad de la cantidad de plástico producida anualmente se usa para producir artículos desechables o envases que se desechan dentro del año. Otra parte se produce para la fabricación a corto y mediano plazo y una buena parte para su uso en la agricultura,
Los datos sobre agricultura nos hacen comprender cuán ilógicas son algunas prácticas. La agricultura protegida en el mundo abarca más de 3 millones de hectáreas, incluidos los invernaderos, túneles grandes y túneles, y alrededor del 70% de los cultivos protegidos utilizan películas de plástico flexibles. En general, la agricultura produce entre el 3 y el 6% de todos los desechos plásticos producidos a nivel mundial. Según estimaciones de la Asociación Europea de Materiales Plásticos. El volumen de películas de plástico utilizadas en la agricultura asciende a 500 mil toneladas, incluidas películas de invernadero, mantillos y sistemas de riego.

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Se estima que en Italia, de la superficie total utilizada exclusivamente para cultivos de invernadero, se producen 85 mil toneladas de desechos plásticos, de los cuales más de 40 mil se derivan del acolchado. A estos se suman los derivados del riego, alrededor de 63 mil toneladas, y de la recolección y almacenamiento de productos agrícolas, otras 63 mil toneladas.
Si agregamos a esto que la producción mundial de plástico está creciendo a una tasa del 3.5% por año, significa que cada 20 años, si no se hacen remedios, la cantidad de plástico producido podría duplicarse.
Entre las diversas consecuencias de la presencia de plásticos, se recuerda que las especies que tragan plástico se estiman en 177, de las cuales el 95% está formado por aves marinas. Sobre la base de estos datos, se han realizado proyecciones que cuantifican al menos 1 millón de aves marinas y 100,000 unidades entre mamíferos marinos y tortugas que mueren anualmente por enredos o ingestión de plástico.
El daño ecológico y para la salud de los plásticos es invaluable. Los plásticos no solo son ingeridos por la mayoría de las especies marinas, sino que, en forma de microplásticos, ingresan a la cadena trófica con consecuencias nocivas tanto por la aparición de una serie de enfermedades, incluidas las cancerígenas, como por el hecho de que los plásticos en el mar actúan como una esponja que atrae más contaminantes y metales pesados.
A la luz de estos datos, se necesitan una serie de soluciones, entre las cuales recordamos las de envases y productos desechables en los que el uso de plásticos debería estar seriamente prohibido.
Grotesco es la situación en el sector agrícola que contribuye no solo directamente, con el uso de plásticos para la cobertura de invernaderos, túneles o mantillos, sino también para la creación de envases.
De hecho, con el uso de plásticos, una parte de la producción agrícola ha cambiado de la actividad alimentaria y ecológica a la actividad portadora de enfermedades (también debido a la producción de microplásticos) y la contaminación.
Estamos convencidos de que no podemos superar 2020 sin que se tome una decisión política seria en este campo; entre otras cosas, algunas soluciones necesitan tiempos medios a largos para implementarse.
En este sentido, las soluciones a tomar deben eliminar totalmente el uso de plásticos en la agricultura, interviniendo en apoyo de aquellas actividades que tendrán que hacer la conversión y promoviendo el uso de materiales de origen vegetal para la producción de fibras, mantillos, paquetes y etc.
En particular, es necesario considerar un tipo de conversión plástico – vegetal, en la cual por cada unidad de uso de plástico en desuso, cultivos herbáceos y arbóreos con uso equivalente se introducen en el medio ambiente. Es interesante pensar cómo deberían utilizarse los futuros fondos estructurales de la Unión Europea en esta dirección y cómo las políticas fiscales decididas desmantelarán este continente plástico que, como quiera que sea, será heredado por nuestros hijos.

Guido Bissanti




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