Contarinia pyrivora

Contarinia pyrivora

La Cecidomia del peral (Contarinia pyrivora Riley, 1886) es un pequeño diptera perteneciente a la familia de los Cecidomyiidae.

Sistemático –
Desde un punto de vista sistemático, pertenece al dominio Eukaryota, Animalia Kingdom, Eumetazoa Sub-Kingdom, Bilateria Branch, Phylum Arthropoda, Subphylum Tracheata, Hexapoda Superclass, Insecta Class, Pterygota Subclass, Endopterygota Cohort, Oligoneoptera Superorder, Order Suborder, Order Bibionomorpha, Superfamilia Sciaroidea, Familia Cecidomyiidae, Subfamilias Cecidomyiinae, Tribu Cecidomyiini y, por lo tanto, al género Contarinia y a la Especie C. pyrivora.

Distribución geográfica y hábitat –
Contarinia pyrivora es un insecto presente en Europa y se distribuye en el área de cultivo de pera, una planta con la que está cercada.

Morfología
La cecidomía del peral es un pequeño diptera cuyos adultos miden de 2 a 3 mm, de color ocre grisáceo con una franja oscura en la región abdominal.
Las patas son largas y marrones.
La cabeza es de antenas negras y parduzcas.
El tórax es negro. Las alas están bien desarrolladas, de color ligeramente grisáceo, las patas son cortas y oscuras.
En la mujer, se observa el ovipositor, que puede estirarse y alcanzar la misma longitud que el cuerpo.
Los huevos miden 0.3 x 0.1 mm y las larvas de 2.5 a 3 mm, de color blanquecino, tienen forma cónica en ambos extremos y tienen una marcada segmentación transversal. La espátula esternal está bien desarrollada; También son apodas y llevan vida endofítica, dentro de los frutos.

Aptitud y ciclo biológico –
Los adultos de Contarinia pyrivora aparecen en la primavera a fines de marzo o principios de abril, en la fase de floración tardía del peral. La duración del vuelo varía de 5 a 14 días. El apareamiento y el desove tienen lugar inmediatamente después del nacimiento. La hembra coloca su ovipositor insinuándolo entre los sépalos y los pétalos y depositando sus huevos en paquetes de 12 a 15 en las anteras o pistilos. La duración de la evolución embrionaria varía de 4 a 5 días, mientras que el desarrollo larvario de 4 a 6 semanas.
Las larvas jóvenes recién nacidas entran al ovario. Al final de su desarrollo, abandonan la fruta a través de algunas grietas o perforando la epidermis, saltan y se esconden en el suelo a unos 5 cm de profundidad; cada uno de ellos empaca un capullo y pasa a la etapa de linfosis. La Cecidomia del Pero pasa el invierno como una larva madura o como una pupa, en un lecho áspero del suelo.
De esta manera, la cecidomía del peral lleva una generación al año.

Papel ecológico –
El daño causado por Contarinia pyrivora es evidente en los frutos y está determinado por las larvas que colonizan la parte central de los frutos jóvenes.
La presencia de las larvas provoca deformación y crecimiento acelerado del ovario en el que se desarrollan. A finales de abril o principios de mayo, las frutas atacadas difieren de las frutas sanas por su tamaño más voluminoso y una forma irregular más o menos esférica.
Las pequeñas frutas así afectadas, además de deformarse de manera característica, detienen su desarrollo y se necrosan.
Los frutos permanecen unidos a la planta, como pequeñas momias negruzcas que caen al suelo en tiempos posteriores.
Con respecto a las precauciones para minimizar el daño de este insecto, se pueden tomar medidas preventivas que, sin embargo, deben considerarse sobre todo de la planta de pereto. La excesiva especialización, la falta de setos que albergan a los antagonistas de este insecto, el uso excesivo de pesticidas en el área son factores contribuyentes que tienden a desequilibrar las biocenosis de los insectos y los parásitos antagonistas que favorecen a Contarinia pyrivora.
Además, siempre en el tema de las intervenciones preventivas, recomendamos el trabajo, incluso superficial, del suelo para reducir las formas de invernada, que ciertamente ayudan a mantener bajo el potencial de malezas.
Como tratamiento preventivo, también se puede instalar un velo antiinsectos, que debe instalarse de mayo a julio.
Siempre en el tema de intervenciones de naturaleza eco-sostenible, recomendamos, en el momento de la floración, una pulverización con una infusión de tanaceto y una preparación que consta de 15 a 30 gramos de jabón de Marsella por litro de agua.
Si es necesario, recomendamos también rociar una infusión de ajenjo.
La lucha química contra Contarinia pyrivora debe verse solo como un último recurso y, en cualquier caso, solo para ahorrar la producción anual, después de lo cual deben establecerse programas serios y concretos de control biológico y técnicas agronómicas apropiadas.
De hecho, solo intervenimos en la lucha química si ha habido infestaciones repetidas en el huerto a lo largo de los años. En estos casos, el tratamiento debe realizarse en la fase fenológica de los racimos de afloramiento, con pétalos evidentes pero con una flor cerrada.

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Russo G., 1976. Entomología agrícola. Parte especial Liguori Editore, Nápoles.
– Tremblay E., 1997. Entomología aplicada. Liguori Editore, Nápoles.



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