Faseolamina

Faseolamina

La faseolamina es una glucoproteína presente en las vainas de frijol (Phaseolus vulgaris L. 1758).
Para el supuesto de la faseolamina, se debe tener en cuenta que, si bien el frijol es parte de la dieta ordinaria de las poblaciones de todo el mundo y se puede consumir en cualquier época del año o fresco, congelado o seco, la vaina se consume solo cuando está fresca y suave o congelado como en judías verdes.
Mecanismo de acción
La faseolamina actúa inhibiendo la alfa-amilasa humana, una enzima producida principalmente por el páncreas y el hígado, que tiene la tarea de hidrolizar (descomponer) el almidón contenido en carbohidratos complejos (pasta, pan, legumbres, papas, etc.).
Después de tomar una comida rica en carbohidratos, el páncreas produce una cierta cantidad de alfa-amilasa, que convierte los carbohidratos complejos en glucosa después de unas pocas decenas de minutos. Esto se absorbe rápidamente en la sangre y proporciona al cuerpo algo menos de 4 calorías por gramo de almidón hidrolizado. En presencia de faseolamina, la descomposición de los carbohidratos se bloquea parcialmente y solo una parte se transforma en glucosa y el cuerpo la absorbe para producir energía.

Algunos estudios han demostrado que en presencia de faseolamina, la transformación de carbohidratos en glucosa se inhibe parcialmente, con el resultado de que solo una parte de los carbohidratos se transforma en glucosa y el cuerpo la absorbe para producir energía. Debido a que parte de los carbohidratos no se transforma en glucosa, el contenido calórico de la comida consumida se reduce: esta es la razón por la cual la faseolamina se define como un «bloqueador de carbohidratos complejo» y se usa en casos donde es necesario mantener el ingesta de calorías y perder peso. Además de usarse contra el sobrepeso y la obesidad, la fesolamina parece ser útil también en sujetos con tolerancia reducida a la glucosa. Varios estudios lo atribuyen también a propiedades de drenaje.
En cuanto a la tolerancia, la ingesta de faseolamina generalmente es bien tolerada y segura para la mayoría de las personas. Es bueno abstenerse del consumo de productos basados ​​en esta sustancia en caso de hipersensibilidad cierta o presunta a la faseolamina.
Los efectos secundarios más comunes incluyen flatulencia, tensión abdominal y diarrea. Hasta la fecha no hay datos sobre la seguridad del uso de faseolamina en el embarazo y la lactancia: por precaución, es mejor evitar el uso de la sustancia.
La faseolamina se puede tomar con la dieta normal, gracias al consumo regular de frijoles, o en forma concentrada en forma de suplementos específicos; en este último, a menudo se asocia con otros principios activos que promueven la reducción del peso corporal (quitosano y fibra en general).

Advertencia: la información proporcionada no es un consejo médico y puede no ser precisa. El contenido es solo para fines ilustrativos y no reemplaza el consejo médico.



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