Cómo cultivar la Gerbera

Cómo cultivar la Gerbera

Gerbera es un género de plantas herbáceas con flores (Gerbera L.) de la familia Asteraceae, originaria de África, Asia y América del Sur.
Las gerberas, así como para el cultivo en macetas o jardines, se cultivan industrialmente para la producción de flores cortadas. La especie que se cultiva principalmente, en sus numerosos híbridos, es el Gerbera jamesonii Bolus ex Hook. f ..
En esta tarjeta veremos cómo cultivar Gerbera siguiendo los trucos agronómicos y las técnicas de cultivo más útiles para esta planta.
Para su cultivo, las gerberas necesitan posiciones muy brillantes, moderadamente secas y bien ventiladas.
Se pueden cultivar bajo la luz solar directa pero, en áreas más cálidas, los rayos directos, especialmente durante las horas más calurosas, pueden arruinar seriamente las hojas.
Para elegir el medio de crecimiento, se debe preferir particularmente los suelos drenantes; De hecho, la gerbera no tolera los estancamientos de agua que pueden causar en poco tiempo la aparición de podredumbre y muerte de la planta.
Si la gerbera se cultiva en maceta, es bueno hacer un suelo con 40% de arena, y el resto, en partes iguales de suelo para plantas con flores y turba. En la parte inferior de la maceta, se colocará una capa de unos pocos centímetros de grava muy grande o arcilla expandida que actuará como una capa de drenaje adicional.
El riego de la gerbera debe ser moderado: en cualquier caso, es recomendable esperar a que el sustrato se seque por completo (incluso en profundidad) antes de agregar agua nuevamente.
Para fertilizar es bueno que rara vez se administre un fertilizante NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) equilibrado en dosis muy suaves, si se cultiva en macetas; Para el cultivo en terreno completo, es mejor llevar antes de la planta de primavera una buena cantidad de sustancia orgánica (estiércol maduro, humus de lombriz, etc.) y mezclar bien en la capa hasta 30 cm.

La gerbera es una planta que tolera bien el invierno si se mantiene alejada de la lluvia, las heladas y se riega muy poco. La planta reacciona a temperaturas constantemente inferiores a 13 ° C al entrar en una estasis vegetativa (latencia) durante la cual puede perder completamente la parte aérea para producirla nuevamente cuando llega el primer calor de primavera.
Para la multiplicación de la gerbera es posible proceder con una delicada división de los mechones para los especímenes más desarrollados o con la siembra en plántulas o terrinas mantenidas a una buena temperatura y poco húmedas.
Una vez que se obtienen las plántulas pequeñas, deberán plantarse cuando hayan alcanzado el desarrollo completo con algunas hojas además de los cotiledones.
En cuanto a las enfermedades y la adversidad, hay que decir que la gerbera es una planta bastante robusta y rara vez es atacada por insectos parásitos.
Los áfidos que pueden eliminarse con productos naturales, como el jabón de Marsella, pueden crear problemas.
Por otro lado, la posibilidad de ataques de hongos que en general ocurren en casos de humedad ambiental muy alta, falta de ventilación y brillo es más delicada. Es importante prevenir estos ataques dosificando cuidadosamente los riegos y la humedad ambiental.
En caso de ataque por podredumbre de la raíz (causado por Fusarium, por thielaviopsis basicola y fitio), los primeros síntomas son manchas marrones en las hojas que se expanden y conducen al rápido deterioro de la planta. En este caso, tratar con productos de cobre o ziram. En el caso de que Oidium, o Mal Bianco, trate con productos de azufre o con productos específicos.




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