Dysaphis plantaginea

Dysaphis plantaginea

El áfido gris del manzano (Paso Dysaphis plantaginea.) Es un pequeño Rincote homóptero que pertenece a la familia Aphididae.

Sistemático –
Desde el punto de vista sistemático, pertenece al dominio Eukaryota, Reino Animalia, Subregión de Eumetazoa, Bilateral Arthropoda, Subphylum Hexapoda, Insecta Clase, Pterygota Subclase. Aphidoidea, Family Aphididae y luego al género Dysaphis y a la especie D. plantaginea.

Distribución geográfica y hábitat –
El Dysaphis plantaginea es un áfido muy cosmopolita presente en áreas templadas y en hábitats con la presencia del manzano que es el huésped primario y las plantas del género Plantago que son en su lugar anfitriones secundarios.

Morfología –
El Dysaphis plantaginea se reconoce porque los adultos tienen una dimensión de aproximadamente 3 mm, con un color gris violeta y cubierto por una capa cerosa grisácea con el aspecto típico de polvo y pruinosa. Los individuos de las etapas juveniles son más claros, de color rosado, que viven en colonias en los brotes y debajo de las hojas.

Actitud y ciclo biológico –
El áfido gris del manzano es uno de los áfidos que crea más problemas para los cultivos de manzanas. Es un insecto con un ciclo dioico en el que el manzano es el huésped principal y las plantas del género Plantago son huéspedes secundarios.
El ciclo biológico se caracteriza por el áfido que invade, en el manzano, en la fase de huevo, que es de color negruzco, y que se deposita en las ramas de las plantas huésped.
En el período comprendido entre marzo y abril, los fundadores partenogenéticos nacidos que dan origen a generaciones de fundatrigenie (hasta 3-5 generaciones) siempre en la planta de Melo. Los fundadores dan a luz directamente a las ninfas. Estas generaciones crecen en los brotes desde la brotación y continúan hasta el período de junio y, a veces, incluso en julio. Luego aparecen los primeros migrantes alados en el huésped secundario (Gen Plantago), donde realizan algunas generaciones (siempre partenogenéticas) de verano.
Entre el final del verano y el comienzo del otoño, el sessupare se forma y migra de vuelta al huésped principal (Melo), en el que se originan los anfigonici; Las hembras de estos pondrán los huevos destinados al invierno.

Papel ecológico –
El Dysaphis plantaginea, con sus picaduras de nutrición, causa un grave y irreversible arrugamiento de las hojas; Los síntomas son identificables ya que las deformaciones y la detención del desarrollo ocurren en los brotes, con la consiguiente pérdida del «animal». Este pulgón también pincha otros órganos, como: fruta y fruta en la fase de ajuste. Las picaduras en las flores determinan los abortos y el goteo de las flores, mientras que en los árboles frutales las malformaciones graves son evidentes pronto, siguen siendo más pequeñas y, por lo tanto, tienen menos o ningún valor comercial. A los daños descritos se debe agregar la abundante producción de melón que daña la vegetación directamente (asfixia y efecto lento con quemaduras) e indirectamente, debido al establecimiento de los fagots (hongos saprófitos) que causan una disminución fotosintética de las hojas y, en las frutas de depreciación. . Además, al igual que con otros áfidos, se establece una relación simbiótica con las hormigas que las protegen y diseminan.
La lucha contra el pulgón gris del manzano debe ir precedida de antemano por la aplicación cuidadosa de las técnicas agroecológicas en la fase de diseño de los manzanos.
De hecho, con una especialización excesiva de las plantas, la falta de pasto, el exceso de fertilización nítrica, la falta de setos que puedan acomodar a sus antagonistas naturales, será muy difícil contener este áfido, que tiene un umbral de intervención muy bajo.
Por esta razón, incluso si la lucha contra el Afide gris parece solo química, este es un camino sin salida para todo el ecosistema, agravado por el hecho, como se mencionó que, debido a su peligrosidad, la intervención debe llevarse a cabo con Umbrales de presencia muy bajos.
Por lo tanto, en las condiciones de huertos, no predispuestos, a una serie de precauciones durante la fase de diseño, las intervenciones deben realizarse de forma preventiva o ante la aparición de los fundadores, en pre floración o al final de la floración (caída de los pétalos), como la biocenosis. sus antagonistas naturales no podrán contener este áfido dentro de límites tolerables. En lo que se refiere al seguimiento de la presencia de Dysaphis plantaginea, en las fases posteriores a los racimos, hasta la fruta de la nuez, es recomendable muestrear los brotes; la intervención es conveniente incluso con la presencia exclusiva de una o unas pocas formas móviles, o con daños causados ​​por la ligereza.
Sin embargo, para reducir la población, es aconsejable siempre facilitar, con las técnicas anteriores, a sus enemigos naturales, incluso si hay que decir que a menudo no pueden controlar las poblaciones altas de la planta, tanto por su umbral de daño muy bajo como por el nivel de daño. La discrasia de los ciclos biológicos (los enemigos naturales están presentes en masa solo a principios del verano, cuando ya se ha producido el mayor daño).
Aunque los tratamientos de principios de primavera no son particularmente perjudiciales para la biocenosis útil, siempre es recomendable intervenir, posiblemente con insecticidas de origen natural (como los piretroides) con la adición de jabón de Marsella.
Entre los enemigos naturales del manzano gris recordamos:
– Colinópteros coccinélidos (depredadores): Adalia bipunctata, Coccinella septempunctata y C. decempunctata, Scymnus spp., Harmonia conglobata y otros;
– Neuroptera de crisópidos: Chrysopa carnea;
– Ditteri Cecidomidi: Aphidoletes aphidimyza;
– Ditteri Sirfidi, excelentes depredadores, en estado larvario, de áfidos;
– Hymenopterans parasitoides del género Ephedrus y Aphidius;
– Ácaros depredadores del género alothrombium.
Por eso, en los tratamientos con insecticidas llevados a cabo en los meses de primavera-verano, debemos tener en cuenta no solo la posible presencia de estos enemigos naturales, sino también los insectos que pueden sufrir la acción del insecticida, como los sirfids, las abejas y los polinizadores en general.

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Russo G., 1976. Entomología agrícola. Parte especial. Liguori Editore, Nápoles.
– Tremblay E., 1997. Entomología aplicada. Liguori Editore, Nápoles.



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