Cómo cultivar el berro de forma biológica

Cómo cultivar el berro de forma biológica

Para el cultivo de Berro (Nasturtium officinale R. Br., 1812), también conocido como Pepe d’acqua, debemos saber que es una planta acuática, originaria de Europa y Asia, y en Italia está en todas partes a orillas del zanjas y arroyos a nivel del mar hasta 1.500 metros.
Para su cultivo debe partir de la elección del sustrato; esto debe ser tan suelto y muy orgánico. La planta se puede cultivar fácilmente en el jardín recogiendo pequeños penachos de plantas jóvenes espontáneas. Se trasplantan en suelo orgánico siempre se mantienen húmedos. Puedes sembrar primero en frascos de turba y luego llevar a cabo el trasplante después de haber realizado una excavación ligera para preparar el semillero. La siembra debe hacerse desde el comienzo de la primavera hasta septiembre-octubre en tierra suelta (tierra, turba y arena a partes iguales). Se siembra locutor o en filas y se necesitan alrededor de 3 gramos de semillas por metro cuadrado. Solo rómpelos un par de milímetros.

El trasplante de las plántulas se debe hacer, cuando éstas tengan una altura de 5-6 cm, en cuencas pequeñas con una capa de suelo cubierta con una fina capa de grava o arcilla expandida en el fondo. Luego agregue agua, dejando que solo la parte apical emerja y coloque en un lugar sombreado. El berro no necesita ninguna fertilización especial, algo de abono maduro o compost es más que suficiente; se puede agregar en sucesión a calabacines y tomates; es capaz de explotar la fertilidad residual del suelo sin la necesidad de fertilizar.
Excelente es la combinación con el rábano que mejora las características organolépticas de ambos cultivos y de esta manera no requiere un cuidado cultural especial si no se mantiene el suelo húmedo sin agua estancada innecesaria que podría causar asfixia radical.
Entre las adversidades, la única que puede crear algún problema, en los años secos, es la pulga de la tierra (Altica). Para la altica dos remedios biológicos para eliminarlo son el aceite de neem (si está lejos de la colección) y el macerado de ortiga.
La planta se utiliza para sus hojas y partes blandas y la cosecha debe hacerse en el verano para el consumo fresco o seco. El período es el que precede a la floración. Pero debemos tener cuidado con el consumo crudo porque puede tener problemas hepáticos.
Su uso es para ensaladas y sopas o para condimentar salsas y quesos suaves; el sabor es picante y agradable.




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