Cómo cultivar la sandía de forma biológica

Cómo cultivar la sandía de forma biológica

El cultivo de la sandía (o melón o sandía) (Citrullus lanatus (Thunb.) Matsum. Y Nakai, 1916) sólo se puede aplicar en presencia de climas suaves con veranos calurosos.
Para la siembra recordemos que la temperatura mínima debe ser de 15 ° C, mientras que para el crecimiento vegetativo debe tener temperaturas entre 25 y 35 ° C. Dado que también teme temperaturas inferiores a 10 ° C, es bueno sembrar en la primavera cuando estamos seguros de que no cae por debajo de estos valores.
El suelo adecuado para el cultivo son aquellos que son sueltos y realizables en profundidad. Por esta razón, el suelo debe ser trabajado a tiempo (período de invierno) y mezclado con abono maduro o, en ausencia, humus de lombriz o compost un mes antes de la siembra.

Para la siembra se puede hacer directamente en el campo abierto a través de pequeños postarelle donde 3-4 semillas se colocan a una profundidad de unos 2 cm (cuando las plántulas germinen, las hojas más vigorosas se quedarán). Para el sexto recomendamos una distancia de 1.5 metros en la fila y 2 metros entre filas.
Para el riego, recomendamos el riego por goteo usando mangueras que eviten el estancamiento del agua a lo largo del ciclo vegetativo, con una disminución durante la etapa de crecimiento y maduración final para facilitar la metabolización de los azúcares.
Como muchas plantas vegetales, es una planta que necesita desherbar frecuentemente; alternativamente, la técnica de mulching es excelente con paja u otros productos vegetales que mantienen limpios los cultivos de hierbas. Entre otras cosas, esta técnica le permite no poner frutas y tierra en contacto.
Es importante, después de la elongación de los brotes, hacer un corte de estos para favorecer la emisión de otros chorros. Con esta técnica se evita el crecimiento excesivo en la longitud de los brotes (que no ayuda a la planta) haciéndolo más compacto y luego favoreciendo sólo 4-5 frutos (para tener un buen tamaño y una mejor madurez).
Durante la ampliación de los frutos hay que tener cuidado para que se conviertan regular y cuidadosamente para hacerlos madurar de manera uniforme, mientras que averiguar el momento óptimo de maduración (lo que ocurre alrededor de 4 meses después de la siembra) usted tiene que esperar la desecación del tallo al que se une la fruta y el típico sonido sordo y sombrío que él hace cuando es golpeado ligeramente con sus manos.
La sandía es una planta que puede beneficiarse en gran medida de la fertilización basada en la ceniza después del cuajado de las frutas cuando éstas son al menos tan grandes como una nuez.
La sandía es una planta muy rústica y si respetamos las reglas anteriores no tiene problemas fitosanitarios particulares. De esta forma no deberíamos encontrar peronospora y oidio. Entre los insectos, los únicos que pueden causar problemas (especialmente durante el período de primavera) son los áfidos. Para estos puedes usar preparaciones maceradas y naturales a base de ortiga y ajo.




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