El Colapso de la Economía de Mercado

El Colapso de la Economía de Mercado

No se puede poner en los sistemas ecológicos de competencia, ya que no puede apagar los sistemas de licitaciones humanos: el uno y el otro tienen las caracterizaciones que, como tal, no se pueden comparar o ponerlo en comparación.
Cualquier modelo de competencia afecta al sistema por el que se genera.

Si usted produce una manzana en Trentino y decide ponerlo en competencia con una manzana producida en la Toscana es cierto que este proceso tendrá un impacto en los ecosistemas de donde se generan estos productos. En el sentido de que cada productor tratará de hacerlo poniendo el pie en el ecosistema, un poco “como un piloto que tiene que superar a un competidor. El mercado libre, en pocas palabras, es comparable a esto.
Ahora, cada buen producto, especialmente los resultantes del sector primario, y en particular de la agricultura, no se puede colocar en un sistema de mercado libre puro porque los factores necesarios para producir esos bienes son, a su vez, a las leyes y normas natural.
Estas leyes son los tres principios de la termodinámica limitaciones, sin el conocimiento de que, los defensores del libre mercado tienden a promulgar teorías económicas, y por lo tanto política, incorrecta y engañosa.
La caracterización de nuestro planeta no es una hipótesis o una tendencia ideológica: es un hecho.
Desconocer, sobre todo en la teoría económica, es romper el tejido que lo genera.
El propósito de la caracterización no es el planeta planetario en sí, sino el hombre. Una región, un territorio más saludables de células se caracteriza por un tejido más fuerte.
Veamos ejemplos concretos:
Para pocas palabras, se supone que la Tierra está compuesta de sólo dos regiones. En cada una de estas regiones, debido a las diferentes condiciones climáticas y de la tierra han generado dos diverso equilibrio social y el ecosistema. Estos saldos se generan a través de millones de años y su rendimiento, ya que de los tres principios de la termodinámica, es el estado óptimo o, si rechazamos, a una mayor eficiencia, o (lo que es lo mismo) para reducir el consumo de energía.
Se supone que las dos regiones se componen de sólo dos tipos característicos (tipos se puede entender como un individuo único o como conjuntos individuales) se representan con bolas de colores. Es evidente que debido a las tres leyes de la termodinámica de la singularidad individual de dos (o conjuntos) están en equilibrio entre sí de modo que si varió también sus proporciones varían sus relaciones, y en consecuencia, su estado de energía.
Cuando los economistas tienden a asumir el libre mercado puro y sistemas de la competencia equivalentes tienden a alterar las caracterizaciones locales o, si se quiere, la identidad ecológica y social de estas regiones.
Es como si decidimos, dentro de nuestro cuerpo, poner las células en competencia entre sí, o incluso alienar a otras funciones. Las células tienen el único deber de cooperar con su especificidad, el buen funcionamiento de los tejidos, y si eso no sucede el cuerpo (el planeta) se enferma y si no identificar el tratamiento específico, puede incluso morir.
La principal diferencia entre las teorías económicas de la pura competencia y el libre mercado, y la solidaridad y la subsidiariedad es que el primer acto con el mundo como si fuera homogéneo e indiferenciado. En un mundo homogéneo e indiferenciado (y el movimiento perpetuo) tendrían razón de ser y existir. Pero nuestro mundo no es ni homogéneo de manera diferente (e inmerso en un sistema inercial) está hecho de diferentes células que forman los tejidos y caracterizarlas en la única “política y económica” válidos son los de la solidaridad y la subsidiariedad.
Las implicaciones de esto (lo he simplificado para el bien de la lectura) son importantes: si operamos en esas condiciones (solidaridad y subsidiariedad) se cambió a un conjunto de políticas, que tienden a centrarse en los aspectos estructurales y no a los aspectos económicos y financieros .
Por ejemplo, en el sector agrícola, los distintos países de la OMC (Organización Mundial del Comercio) – Organización Mundial del Comercio – tendería a disminuir los altos costos de apoyo a la producción local a favor de las normas para el apoyo de tipicidad (ecológica y social). Estos costos representan en la actualidad el sistema social una pesada carga exacerbada por las estructuras de control que se deben implementar para el funcionamiento del sistema y las normas para la ayuda. El resultado final es una exagerada progresiva de las estructuras y los controles con una organización lógica y paquidérmica.
El sistema de la libre competencia, ya que se ha estructurado y diseñado por los economistas modernos, tienden a fallar debido a que el mantenimiento de un sistema de competencia pura (con la única regla de libre comercio) tiene los costes energéticos y económicos ya no son sostenibles y hecho con el apoyo de un sistema ficticio.
Uno de los costos en que incurramos pesada es la cuestión de las emisiones de gases de efecto invernadero, el transporte de bienes y factores de producción (medios de masa y energía tienen su propio presupuesto y los cambios en el espacio y el tiempo tiene un costo). Los defensores de Km cero y * biorregionalismo no sólo sentimental o enemigos del libre comercio. Las masas para viajar (sólo la segunda ley de la termodinámica) quema energía (y emiten gases de efecto invernadero). Ahora bien, si usted acepta, por poner otro ejemplo, China, para producir y exportar tomates en Italia e Italia para hacer lo mismo pero a la inversa, haríamos algo inútil y caro, valió la pena que todo el mundo tome la acción productos de tomate en el país y útiles para el consumo interno: se habría ahorrado una gran tarifa de energía.
Entre otras cosas, cada país habría tratado de hacerlo con un modelo de maximización de beneficios (que es una piedra angular de la ley de la oferta y la demanda), que es lo contrario del modelo de maximización de rendimientos.
Sólo en nuestro país desde finales de los 60 hasta la actualidad se han perdido, el 25% de las tierras agrícolas (cerca de cinco millones de hectáreas), con graves consecuencias para la situación hidrogeológica en el país. Este fenómeno se debe principalmente al empuje del acelerador del modelo económico que nuestro planeta ya no puede soportar.
Es hora de dejar de políticos, economistas y financieros, sin escrúpulos o ignorante (el resultado es el mismo) reafirmando la centralidad de cada mercado, cada uno de libre comercio, de toda teoría económica absurda que no ve como un objeto su función en nuestro planeta.

Guido Bissanti

* Biorregionalismo es una teoría ecológica, basada en la identificación y estudio de las áreas naturales definidos llamados bio-regiones o ecorregiones, formulada por primera vez por Peter Berg y Dasmann Raymond principios de 1970. Se trata de un fenómeno cultural con implicaciones políticas, económicas y de interés ambiental.