Muscarina

Muscarina

La muscarina, cuyo término en la nomenclatura oficial de la IUPAC es: (2S, 4R, 5S) – (4-hidroxi-5-metil-oxolan -2-il) -metil-trimetil-amonio es, desde un punto de vista químico, un alcaloide.
Esta sustancia tiene una fórmula bruta o molecular: C9H20NO2 +.
La muscarina está contenida en algunos hongos; en particular en Amanita muscaria y en algunas otras especies de hongos venenosos pertenecientes a los géneros Inocybe y Clitocybe; en algunas de sus especies del género Inocybe tiene una tasa mucho más alta de muscarina que el género Amanita y se ha encontrado que algunas especies pequeñas del género Clitocybe son particularmente ricas en muscarina.
Desde un punto de vista físico, la muscarina es termoestable, incolora, inodoro, insípida y soluble en agua y alcohol en cualquier porcentaje.
Históricamente fue aislado por primera vez por Amanita muscaria en 1869.
La muscarina es tóxica ya que actúa sobre la rama parasimpática del sistema nervioso autónomo, donde ejerce efectos similares a los de la acetilcolina.
Es un agonista de los receptores colinérgicos, ya que se une a estos receptores activándolos como el ligando natural. En particular, actúa de forma selectiva sobre algunos de estos receptores.

La muscarina, junto con la nicotina, permitió dividir los receptores colinérgicos en dos grandes clases: receptores nicotínicos y receptores muscarínicos, dependiendo de si se unen a la nicotina o a la muscarina.
Una intoxicación por muscarina, que puede ocurrir por contaminación de hongos comestibles o por ingestión errónea, se caracteriza, desde el punto de vista sintomatológico, por una fuerte acción colinérgica generalizada con síntomas de:
– vómitos, diarrea, dolores gastrointestinales, sialorrea, sudoración profusa, miosis, bradicardia, alucinaciones y convulsiones.
En este caso es necesario intervenir rápidamente con un antagonista del receptor muscarínico para bloquear la actividad excesiva del parasimpático, antes de que se produzcan daños en el hígado y el riñón; por ejemplo, es posible intervenir con sulfato de atropina por vía intravenosa.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. Los contenidos son solo para fines ilustrativos y no reemplazan el consejo médico.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *