Cómo preparar un corte de romero

Cómo preparar un corte de romero

El Romero (Rosmarinus officinalis L., 1753) Es una planta aromática perenne de la familia de las Lamiaceae, originaria de la zona mediterránea donde crece en zonas costeras, garriga, matorral mediterráneo, acantilados pedregosos y soleados del interior, desde el nivel del mar hasta la zona montañosa.
El cultivo de esta planta va desde los de tipo productivo y por tanto en grandes extensiones hasta los típicos de huerta familiar o cultivo en maceta.
El romero puede reproducirse por semilla pero más rápidamente cortándolo; de hecho, lleva hasta 1 año tener la plántula a través de esquejes y aproximadamente 3 años para producir el mismo tamaño de plántula a partir de la semilla. Además, al ser agámica la multiplicación por esquejes, producirá plantas idénticas desde el punto de vista genético.

Operaciones preliminares y período –
Para proceder a la preparación de un esqueje de romero debemos elegir las partes más adecuadas de la planta madre y el período correcto de recolección.
El esqueje se puede tomar de varias partes de la planta madre y, en general, si tomamos la parte terminal de una rama formada obtendremos un «corte de punta», si tomamos una rama joven y aún no muy leñosa cortando a la base de la bifurcación con otras ramas, obtendremos «corte de talón».
La mejor época para hacerlo es desde mediados de primavera hasta otoño, evitando los correspondientes a los meses más calurosos, especialmente julio y agosto.
El corte a tomar debe tener una longitud entre 10 y 15 cm como máximo. Los esquejes más largos enraizan con mayor dificultad debido al esfuerzo inicial de la nueva planta para mantener un equilibrio vegetativo suficiente y, por tanto, enraizar. El muestreo debe realizarse con una tijera de podar muy afilada y desinfectada, con un corte transversal de unos 45 ° y retirando las agujas de la parte inferior para los primeros 6-8 cm del corte. También es recomendable recortar ligeramente el ápice de la ramita de romero para darle más vigor al esqueje y enraizar mejor.

Preparación del sustrato de enraizamiento –
Durante la fase de emisión de las nuevas raíces es fundamental disponer de un sustrato adecuado que garantice al mismo tiempo la humedad necesaria pero también la correcta ingesta de sustancias.
Recomendamos una mezcla obtenida con turba y arena, en una proporción de 7-3; en ausencia de turba es importante disponer de suelos muy orgánicos.
Los esquejes se pueden enraizar en palets o en tarros individuales. La elección depende de varios factores como la cantidad de esquejes a preparar y la conveniencia del trabajo de preparación y plantación después del enraizamiento. Para algunos esquejes utilizaremos obviamente macetas pequeñas, fáciles de usar y manipular. Si opta por el uso de frascos, debe ingresar solo un corte por cada uno de ellos.

Implantación del corte –
Los esquejes así cortados quedarán enterrados en el sustrato de enraizamiento unos 5 cm, dejando siempre obviamente una mayor longitud en la parte epígea.
Una vez insertado en el sustrato este quedará ligeramente compactado para permitir una perfecta adherencia entre la superficie del corte subterráneo y el suelo.
Recuerda que el suelo debe tener suficientes elementos orgánicos y nutricionales para el enraizamiento del esqueje, por lo que si estás convencido de que el sustrato es deficiente, se debe agregar una pequeña cantidad de humus o sustancia orgánica bien humificada.
Además, para facilitar y aumentar la posibilidad de enraizamiento, el esqueje se puede sumergir por unos instantes en una hormona de enraizamiento que se puede comprar o incluso preparar a mano.

Fase de enraizamiento –
Durante toda la fase de emisión de las raicillas jóvenes, las estacas deben mantenerse alejadas de cambios bruscos de temperatura, cambios bruscos de humedad, garantizando al mismo tiempo un brillo suficiente pero evitando la luz solar directa.
Es aconsejable mantener siempre la tierra húmeda sin exagerar nunca para evitar un estancamiento peligroso. Es mejor regar poco y con frecuencia y utilizar, si es posible, un nebulizador para mantener constantemente la humedad necesaria.
Evidentemente, en el enraizamiento sobre palets y en invernaderos, todas estas condiciones se pueden programar más fácilmente.
Si se han cumplido todas estas condiciones en un período de aproximadamente 5 semanas, se deben ver los primeros resultados. Estos también son bastante evidentes ya que notarás que la ramita de romero estará ligeramente alargada y la parte vegetativa de un color verde bastante intenso. De lo contrario, si ha pasado el período más allá de las 6 semanas, se observa que la parte apical se oscurece, lo que significa que el enraizamiento no fue exitoso.
Digamos de inmediato que los esquejes de todas las plantas tienen un porcentaje de enraizamiento que depende de varios factores pero también de la planta a la que hay que enraizar. Para el romero, el porcentaje de injerto suele ser bastante alto.
La clave es no intentar mover la tierra para controlar el enraizamiento porque en esta etapa las raicillas son muy frágiles y se rompen con mucha facilidad.
Una vez que los esquejes han enraizado, las nuevas plántulas comenzarán una vida vegetativa regular y será necesario esperar un año antes de trasplantar, esperando que se fortalezca y emita un sistema radicular y foliar regular. Se recomienda trasplantar a principios de primavera al final del período frío y cuando estemos seguros de que no habrá más heladas.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *