Cómo podar la lima

Cómo podar la lima

Lima o lima o lima (Citrus aurantiifolia [Christm.] Swingle, 1913) es una fruta cítrica de la familia Rutaceae.
La lima es una especie originaria de Asia y, según algunos autores, se considera un híbrido natural de Citrus medica (cedro) con otra especie.
La cal no se cultiva en Europa, pero en determinadas zonas de las costas de las islas del sur (incluida Sicilia) se podría intentar el cultivo con éxito, respetando algunas condiciones.
En cambio, se cultiva mucho en Estados Unidos y en Estados Unidos se conocen muchas variedades, aunque hay que decir que se trata principalmente de errores en la denominación, lo que a menudo crea un poco de confusión. La única lima original no hibridada es Citrus x aurantifolia que los portugueses trajeron a América en el siglo XVI y se ha cultivado en México y Florida desde entonces.
El tilo es una planta con forma de árbol que puede alcanzar los 4-5 metros de altura.
Produce frutos pequeños, ovalados o redondos de piel fina; para alcanzar un kilogramo de peso se necesitan unos treinta. Si se dejan madurar en el árbol, adquieren un color amarillo a ligeramente anaranjado, pero generalmente se recogen aún verdes cuando ofrecen el mejor sabor y son más jugosos.
Estos frutos tienen una pulpa muy fragante y muy ácida, ya que contiene hasta un 6% de ácido cítrico y, en condiciones óptimas, está reflorando y puede dar fruto tres veces al año.

Poda –
Para la técnica de poda es necesario asegurarse de que la planta no sea perturbada durante al menos los dos primeros años, simplemente retirando las pequeñas ramas dañadas.
A partir del tercer año, la poda debe realizarse todos los años, de manera ligera y constante, para aclarar el follaje, especialmente si la planta se cultiva en macetas.
El mejor momento para podar la lima es a fines de la primavera o el verano. Como es habitual, la poda debe realizarse con herramientas específicas, bien afiladas y desinfectadas.
La poda consiste en cortar las ramas secas, las más pequeñas y las que no dan fruto; además, las ventosas basales y las ventosas deben eliminarse constantemente.
Los cortes deben realizarse de forma oblicua para favorecer el drenaje del agua y evitar la proliferación de hongos y daños a la madera. Las ramas más largas y vigorosas solo deben acortarse.
Además, en la crianza en maceta, que es la forma más armoniosa para esta planta, es bueno asegurarse de que se permita un buen brillo en el interior, lo que evita la aparición de enfermedades de las plantas y la mayor proliferación especialmente de cochinillas. .
La maceta produce bien a una altura de 2,5 metros desde el cinturón del hombre, por lo que es recomendable podar respetando esta tendencia de la planta.
Para la técnica de cultivo, consulte la siguiente hoja.

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