Cómo preparar un corte de granada

Cómo preparar un corte de granada

La granada (Punica granatum, L.) es una planta perteneciente a la familia Punicaceae, originaria de una región geográfica que se extiende desde Irán hasta la zona del Himalaya del norte de la India.
Esta planta está presente desde la antigüedad en el Cáucaso y en todo el matorral mediterráneo. La fruta se llama granada y se ha cultivado durante muchos milenios.
Es una especie con alta variabilidad genética para la mayoría de caracteres, aunque las diferencias entre ciertos cultivares pueden ser pequeñas. La granada se puede clasificar según la acidez de sus frutos: ácida, agridulce o dulce. Algunos cultivares producen semillas duras, de modo que los frutos no son comestibles y solo algunas variedades se clasifican como semillas blandas y, por lo tanto, son de interés comercial.
En Italia se conocen los cultivares: Dente di Cavallo, Neirana, Profeta Partanna, Selinunte, Ragana y Racalmuto, todos agridulces o dulces, aptos para consumo fresco.
Hoy en día la variedad más conocida es Wonderful, que presenta excelentes características organolépticas. El período de maduración es octubre, en la primera década. De origen estadounidense, fue seleccionada en Israel.
La granada se presta a todos los sistemas de multiplicación, aunque el más sencillo es el de esquejes, ya que consigue enraizar con bastante facilidad de las ramas, lo que permite multiplicarlo con la técnica de corte leñoso.
Sin embargo, recuerda que si la planta madre no está injertada, el esqueje es un buen método, pues permite obtener un árbol con las mismas características que el padre.
Las alternativas al corte para hacer nuevas plantas de granada también son el injerto, la partición de los chupones laterales y el acodo.

Periodo de corte –
El período adecuado para el corte de la granada puede ser en varias épocas del año, pero para tener más posibilidades de éxito es mejor hacerlo entre el invierno y la primavera y más precisamente cuando la planta comience a vegetar nuevamente.
Cabe destacar que dependiendo de la zona climática, el mes correcto puede variar, en muchos casos el corte de la rama debe realizarse a finales de febrero. El corte es exitoso incluso si se realiza en los meses siguientes durante la primavera.

Para obtener el esqueje, es necesario partir de ramas lignificadas. La rama ideal para reproducir la planta de la granada debe ser una rama bastante joven, de un año, que se corte en longitud unos 20-25 centímetros.
Se recomienda realizar un corte limpio, utilizando una tijera afilada y limpia. También se recomienda que el corte sea oblicuo, para no dejar espacio en el árbol para que queden gotas de agua.
Una vez cortada la rama, y ​​por tanto obtenido el esqueje, procedemos a limpiarla de posibles hojas en unas tres cuartas partes de su longitud, dejando solo dos o tres hojas en la parte superior para garantizar aún la mínima actividad fotosíntesis necesaria.
Después de cortar la rama de granada, la base de la rama se sumerge en agua durante unas horas. En esta fase se pueden utilizar hormonas de enraizamiento que estimulan la producción de raíces, que generalmente se encuentran en el mercado en polvo o se pueden preparar a mano.
Recuerda no utilizar sustancias que no sean productos químicos que no estén permitidos en el cultivo ecológico, sin embargo existen enraizamientos de origen natural.
En cuanto al suelo, recuerda que el sustrato adecuado para el esqueje debe ser a la vez permeable y drenante y rico en nutrientes y materia orgánica. Por este motivo es recomendable mezclar arena y turba con el suelo, quizás incluso un poco de humus de lombriz; la proporción óptima es dos partes de arena y una de parte orgánica.
En este punto, el corte de granada debe ser enterrado en la maceta aproximadamente dos tercios de su longitud, fundamental para el éxito del corte es que exista al menos un nudo en la parte subterránea y al menos uno en el exterior.
A partir de este momento debemos esperar a que la rama comience a emitir sus raíces.
Para que el esqueje eche raíces, se necesitan las condiciones climáticas adecuadas, en particular la humedad.
Recuerda que el suelo se debe mojar con frecuencia, sin dejar que se seque nunca y es útil que el aire también esté húmedo.
Por ello, se recomienda colocar el esqueje en un pequeño invernadero o bajo una lámina transparente, donde es más fácil comprobar que el ambiente permanece húmedo. Sin embargo, debe garantizarse la recirculación periódica de aire para evitar la putrefacción.
Otra precaución útil es que la temperatura debe ser moderada y sin cambios nunca crecientes o decrecientes.

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