Cómo preparar un corte de Acerolo

Cómo preparar un corte de Acerolo

Acerolo (Crataegus azarolus L.) es una planta que pertenece a la familia de las Rosáceas.
Muchos botánicos creen que esta especie es originaria de Asia Menor o de la isla de Creta, desde donde se habría extendido como cultivo por el resto del Mediterráneo y Europa.
El Acerolo se cultiva en Italia, principalmente con tres variedades que son:
– Rojo Acerolo de Italia;
– Acerolo blanco de Italia;
– Acerolo amarillo canadiense;
– otros cultivares, pero están más extendidos en otros estados.
El Acerolo también se puede reproducir a partir de semillas, ya que conserva las características varietales, pero fructifica muy lentamente.
Por esta razón, preferiblemente se injerta en «espino», pero también se puede usar «pera franca», «membrillo» y «níspero».
Algunas de las variedades son autoestériles, por lo que para que fructifiquen es necesario plantar o tener al menos dos variedades diferentes presentes para polinizarse entre sí.
Algunas variedades son parcialmente autofértiles y con una sola variedad la producción aún sería limitada, por lo que aprovechan la polinización cruzada (a unas pocas decenas de metros de otras variedades).
Sin embargo, puede ser interesante producir tal de algunas variedades con el fin de preservar el genoma y, en este caso, es necesario partir de porciones de ramitas semi leñosas que tengan al menos dos yemas y de 10-15 cm de largo. si es posible, es necesario obtener esquejes con al menos una hoja basal y una apical, que permitan que el esqueje continúe sintetizando las sustancias necesarias para un mejor enraizamiento.

El mejor período para obtener los esquejes es la primavera.
Primero se debe preparar un suelo adecuado, que se obtiene mezclando tres partes de arena (posiblemente silícea) con una parte de suelo orgánico o turba marrón. En la base de las tarimas o tarros, se debe colocar una capa de unos pocos cm de arcilla expandida o piedra triturada para aumentar el drenaje, evitando el estancamiento que, en la formación de las raíces jóvenes, es perjudicial.
Una vez preparada, la tierra debe colocarse en tarros de 10 cm de diámetro o sobre tarimas, si se tiene un invernadero frío, y siempre en zonas sombreadas y con alta humedad relativa.
El esqueje debe colocarse dentro del suelo y, en primer lugar, sumergido en hormonas de enraizamiento que también puedes preparar a mano.
Los esquejes deben mantenerse en el suelo continuamente humedecidos pero evitando el estancamiento y después de unas semanas puede presenciar la emisión de las primeras hojas. Esto significará que se habrá realizado el enraizamiento.
Las plántulas jóvenes, antes de ser trasplantadas, deben permanecer en las macetas durante un año.
De esta forma habrás obtenido plantas madre de las que tomar futuros injertos, salvaguardando la variedad que consideres interesante.



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