Psilocibina

Psilocibina

Psilocibina, cuyo término en la nomenclatura oficial de la IUPAC es: 3- (2-dimetilaminoetil) -1H-indol-4-il] dihidrógeno fosfato, también conocido por el nombre abreviado 4-PO-DMT o con el nombre alternativo 4-fosforiloxi-N, La N-dimetiltriptamina es una triptamina psicodélica con fórmula bruta o molecular: C12H17N2O4P.
La psilocibina es una sustancia que se encuentra en algunos hongos alucinógenos del género Psilocybe y Stropharia.
Cuando se ingiere la psilocibina, se desfosforila rápidamente a la psilocina, que ejerce efectos sobre el sistema nervioso central, induciendo experiencias psicodélicas, efectos enteogénicos y ligeramente eufóricos.
Esta sustancia se conoció solo en los años sesenta del siglo XX, cuando ganó considerable popularidad como una droga sorprendente, por lo que fue prohibida en casi todos los estados del mundo.
En Italia, actualmente, está incluido en la tabla 1 de sustancias narcóticas, para las cuales la posesión y la venta son ilegales.
Sin embargo, el uso de psilocibina no es reciente. De hecho, en tiempos remotos ya era utilizado por los pueblos de las civilizaciones latinoamericanas en ritos chamánicos, encontrándose en la formulación de bebidas rituales.

Sin embargo, la importancia de esta sustancia ha surgido recientemente. Solo en los últimos años algunos estudios muestran sus importantes propiedades terapéuticas.
De hecho, cuando se usa bajo supervisión médica, puede ser útil, especialmente para ciertas enfermedades psiquiátricas, como estados de ansiedad o síndromes depresivos, en pacientes que han demostrado no ser receptivos a las drogas tradicionales.
La psilocibina, por lo tanto, una sustancia psicodélica presente en algunos tipos de hongos alucinógenos, se ha utilizado durante algún tiempo (en preparaciones de laboratorio) como tratamiento antidepresivo en pruebas preliminares en pacientes que no responden a los tratamientos farmacológicos tradicionales.
Un estudio reciente publicado en la revista Neuropharmacology intenta explicar por qué este psicoactivo parece dar buenos resultados (aunque aún no se ha verificado).
La psilocibina actuaría de manera opuesta a los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), que son los fármacos antidepresivos más comunes: es decir, aumentaría la conexión emocional en los pacientes en lugar de sedarlos. La hipótesis es que esta sustancia puede funcionar precisamente porque aumenta y revitaliza la respuesta del cerebro a las emociones, incluso negativas, mejorando su aceptabilidad: esta podría ser precisamente la clave de la efectividad informada por los pacientes que la probaron.

Advertencia: La información que se muestra no es un consejo médico y puede no ser precisa. El contenido es solo para fines ilustrativos y no reemplaza el consejo médico.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *