Stictocephala bisonia

Stictocephala bisonia

El bisonte de la cigarra (Stictocephala bisonia Kopp y Yonke, 1977) es un insecto de cinc que pertenece a la familia Membracidae.

Sistemático –
Desde un punto de vista sistemático, pertenece al dominio Eukaryota, Animalia Kingdom, Sub-Kingdom Eumetazoa, Phylum Arthropoda, Subphylum Tracheata, Superclass Hexapoda, Insecta Class, Subclass Pterygota, Superorder Paraneoptera, Order Rhynchota, Suborder Homoptera, Infraorder Cicadomorpam, Infraorder Cicadomorpam, Infraorder Cicadomorpam, Family Membracinae y, por lo tanto, al género Stictocephala y a la especie S. bisonia.
El término es sinónimo:
– Cicadella buffalo.
Su nombre común deriva de la forma singular del cuerpo y el tórax de los adultos, cuyo pronoto se detecta y tiene forma triangular con la parte basal expandida hacia la cabeza (los dos ápices parecen cuernos) para que parezca un búfalo.

Distribución geográfica y hábitat –
El bisonte de la cigarra es un insecto con orígenes en áreas de América del Norte pero ahora presente en todo el sur de Europa.
En Italia, este insecto está muy extendido, especialmente en las regiones del norte y vive a expensas de plantas como enredaderas, manzanos, perales y otros árboles frutales.

Morfología –
La Stictocephala bisonia, en la etapa adulta, mide 8-10 mm de longitud y es reconocible por su color verde ocre.
En el pronoto hay dos procesos puntiagudos en los lados y una prominencia central puntiaguda apuntada hacia atrás.
En la etapa de la ninfa, el insecto es similar al adulto, con un color verde pero sin alas.

Aptitud y ciclo biológico –
El bisonte Cicadella pasa el invierno en la etapa del huevo, dentro de los tejidos corticales de pequeñas ramas de vid y otras plantas arbóreas y arbustivas (frutales, espino, sauce, álamo, fresno, nuez); Llegados en el período de abril a mayo, los neanidos caen al suelo y migran hacia las hojas de las plantas espontáneas (en particular, las plantas fabáceas, como la medicina y el trébol), donde se alimentan chupando la savia y donde realizan muchas muda. Estos alcanzan la madurez en aproximadamente 6-8 semanas, lo que corresponde aproximadamente a julio.
Durante el período de julio, los adultos van a la vid y a los árboles frutales donde ejercen la actividad trófica en las ramas, en el pecíolo de las hojas y en la columna vertebral del racimo y en el que se produce el apareamiento y la posterior oviposición. Para atraer a las mujeres, los hombres producen ultrasonido y, por lo tanto, no son perceptibles para los humanos.
El desove ocurre a fines del verano, un período en el cual las hembras hacen incisiones en la corteza de la vid u otras plantas hospederas, por medio del ovipositor robusto, donde ponen de 6 a 12 huevos. En promedio, cada hembra puede poner de 100 a 200 huevos. Las incisiones pueden reconocerse ya que tienen 3-4 mm de largo y casi siempre están dispuestas en pares paralelos al eje de la ramita.
De esta manera, el insecto realiza solo una generación anual.
La actividad de este insecto, en el caso de una presencia masiva, se manifiesta sobre todo en la vida y está determinada por las picaduras nutricionales que generalmente se producen en las ramitas herbáceas.
Los pinchazos, que se hacen alrededor, en forma de anillo, provocan un estrangulamiento característico de los brotes que, a veces, por reacción de los tejidos puede provocar hinchazones hipertróficas.
En estos casos, especialmente en la vid, en la parte distal de la ramita, también existe la alteración cromática de las hojas, que se vuelven de color amarillo-rojizo y se arrugan los mismos márgenes hacia abajo.
Las constricciones anulares también pueden aparecer ocasionalmente en los racimos, con la parte debajo de las constricciones que no maduran y permanecen verdes.
El daño adicional puede deberse a la oviposición debido al robusto ovipositor de insectos. De hecho, dentro de la capa cortical de las ramitas, se generan pequeños cánceres o deformaciones que dificultan el desempeño normal de las funciones fisiológicas.
A estas manifestaciones se pueden agregar los efectos de otros patógenos fúngicos que se insertan en estas heridas.
El daño obviamente puede ser más relevante en las plántulas jóvenes de los viveros, debido a las deformaciones y al crecimiento descompuesto.

Papel ecológico –
Para contener las infestaciones de Stictocephala bisonia es aconsejable eliminar y quemar, después de la poda, las ramas que muestran signos de oviposición.
Además, se puede impedir la oviposición aplicando bandas grasas de sustancias pegajosas alrededor de los troncos; de esta forma evita el ascenso de las hembras que están a punto de reproducirse.
En viveros y plantas jóvenes es apropiado eliminar las hierbas espontáneas, con especial referencia a las leguminosas, mientras que en las plantas con césped es recomendable realizar un corte periódico para limitar el desarrollo de las formas juveniles del insecto.
No se recomienda el control químico, ya sea por los desastres conocidos en la entomofauna útil, o porque es algo difícil incluso cuando se realizan una gran cantidad de intervenciones químicas. Además, en las plantas en producción, el control químico rara vez se justifica, debido al ligero daño causado por el insecto.
También debe recordarse que este fitófago puede ser controlado por los himenópteros Polynema striaticorne, que es un parásito de sus huevos. Estos himenópteros pueden introducirse en los huertos, practicando el sistema de control biológico inoculativo, es decir, utilizando las ramitas con huevos ya parasitados.

Guido Bissanti

Fuentes
– Wikipedia, la enciclopedia libre.
– Russo G., 1976. Entomología agrícola. Parte especial Liguori Editore, Nápoles.
– Tremblay E., 1997. Entomología aplicada. Liguori Editore, Nápoles.



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