Cómo crecer el gladiolo

Cómo crecer el gladiolo

Los gladiolos son una especie herbácea (Gladiolus L., 1753) que pertenece a la familia Iridaceae, con aproximadamente 250 especies. Son nativos de África y Eurasia; Son plantas perennes bulbosas o rizomatosas, con flores de tallo largo ideales para jardines y bordes. Gracias a su elegancia y la increíble resistencia de sus flores, incluso después del corte, es una de las flores más cultivadas y apreciadas del mundo. En esta hoja vemos cómo cultivar gladiolos y los dispositivos más útiles para una floración más persistente y abundante. El gladiolo es una planta con hermosas flores, de varios colores y fácil de cultivar tanto en el suelo como en macetas, con floraciones de tallo largo que florecen de julio a septiembre, dependiendo del período de siembra.
Las flores se presentan con varios tonos de gran efecto estético. Las flores a menudo tienen más colores y tienen fuertes contrastes en el medio; Puede alcanzar alturas entre 80 y 120 cm, dependiendo de la variedad.
El gladiolo se puede cultivar con excelentes resultados tanto en el suelo como en la maceta, y la flor se desarrolla a partir de un bulbo. El tiempo de bulbo de los bulbos va desde mediados de abril hasta mediados de mayo, lo que permite obtener la primera floración 10 o 12 semanas después y con una floración escalar y continúa si los bulbos se implantan después de unos días. Sin embargo, debes esperar hasta que las temperaturas estén por encima de 18 ° C.

 

Para la planta, debe elegir una posición a pleno sol y un buen suelo de jardín con un excelente drenaje y rica en sustancias orgánicas. Elija un área protegida de los vientos para evitar doblar los tallos largos en los que florecen las coloridas flores. Los bulbos de gladiolos deben enterrarse a una profundidad de aproximadamente 6-10 cm, teniendo cuidado de colocar al mismo tiempo un soporte que soporte la planta durante el crecimiento.
Si se implantan más bulbos, colóquelos a una distancia de 10 a 15 cm y cuídelos periódicamente pero sin generar humedad excesiva o, lo que es peor, en situaciones de estancamiento del sustrato. Una vez que el riego ha crecido, debe ser abundante, especialmente durante los meses más cálidos. Si el gladiolo se cultiva en maceta, se aconseja decantar cada 4-5 años, con período en los meses de primavera.
En la limpieza periódica y la poda de esta planta evite privarla de todo el follaje ya que representa una reserva nutritiva para la misma que servirá para la siguiente temporada.
El riego debe suspenderse solo cuando las hojas están completamente marchitas; en este punto desentierra las bombillas antes de que lleguen las primeras heladas. Las bombillas limpias y secas se almacenarán en una caja y se almacenarán en un lugar oscuro y frío. La planta puede volver a producirse en la primavera siguiente.
En cuanto a las plagas y enfermedades, se debe prestar atención al ataque de hongos y plagas; en este sentido, la pulverización con macerado de ortiga y la pulverización a base de cola de caballo son perfectas.




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