Cómo crecer rosas

Cómo crecer rosas

En esta pequeña guía veremos cómo cultivar rosas siguiendo las reglas más importantes.
La primera regla que debe observarse, si compra la rosa en el vivero es que es adecuada para sus condiciones climáticas y las características del suelo o el tipo de suelo si tiene la intención de cultivarlas en macetas. En este caso, siempre es necesario trasplantar, cada vez con macetas un poco más grandes, en cada primavera.
Mientras tanto, comencemos desde la siembra; esto se puede hacer casi todo el año, excluyendo los períodos que son demasiado calientes y demasiado fríos. Los períodos óptimos para la planta van desde finales de enero para el sur de Italia hasta finales de marzo para el norte de Italia. Antes de implantar la rosa, tenga cuidado de cavar un orificio de al menos 40 x 40 x 40 en el fondo del cual debe colocar un material muy drenante (como grava y piedras pequeñas estratificadas) de al menos 10 cm.

 

Sobre esta capa, crea una mezcla de 50% de tierra y abono maduro (o compost) por al menos otros 10 cm, coloca tu rosa en pan de tierra y rellena con tierra enriquecida con sustancia orgánica, teniendo cuidado de adherirse bien. todo pero sin presionar demasiado. Cuando el sistema haya terminado, debe irrigar inmediatamente y luego regar solo cuando la tierra se seque. Si, por otro lado, la rosa es de raíz desnuda, tenga cuidado de colocar la planta sin doblar las raíces, lo que podría crear una ruptura de las raíces y pudrirse.
La rosa necesita fertilización en los períodos vegetativos (especialmente en primavera); en este sentido, para evitar la fertilización con fertilizantes químicos, es aconsejable operar colocando estiércol maduro o abono orgánico en recipientes de agua, dejándolos por unos pocos días; después de lo cual puedes verter esta mezcla en la base de la planta cada vez que necesites fertilizarla.
En cuanto a las formas de poda, sin embargo, estas dependen mucho de la forma que desee dar. En general, si tiene que elevar la rosa a alberello, siempre debe dejar de 3 a 5 ramas que se ramifican desde la reserva principal y realizar cortes (todos de la misma altura) para rechazar la planta de vez en cuando. Esto le dará la posibilidad de tallos rosas homogéneos y el mismo desarrollo. Si quieres rosas bien formadas, deja solo un brote por chorro.
En cuanto a los ataques parasitarios entre las mayores adversidades, mencionamos el oidio, la sarna y los áfidos. La buena técnica de fertilización (sin nitratos), la limpieza constante del lecho de flores y el uso de jabones de Marsella (para áfidos u otros insectos) y extractos a base de cola de caballo, le permitirán hacer un buen cultivo sin recurrir a insecticidas o fungicidas muy dañinos para el medio ambiente (o para su hogar si se cultivan en macetas).




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