Cómo hacer hierro a las plantas de forma natural

Cómo hacer hierro a las plantas de forma natural

El papel del hierro en la biología vegetal es de primordial importancia. El hierro desempeña una tarea muy importante en todas las funciones metabólicas que implican reacciones de oxidación-reducción. El hierro está presente en citocromos, citocromo oxidasa, ferridoxina, reductasas, etc. El hierro interviene, por lo tanto, en la respiración, en la síntesis de la clorofila, en la fotosíntesis, en el metabolismo de las proteínas, en la bioquímica de la fijación del nitrógeno y en la reducción de los nitratos.
Las manifestaciones y síntomas más evidentes de la deficiencia de hierro en la planta son los de la clorosis, es decir, la presencia más o menos evidente en las hojas de las plantas de áreas con menos pigmentación clorofílica y por lo tanto de color que tiende a amarillo y, en casos severos, de necrosis, desecación hasta la muerte de la planta.

La manifestación de la clorosis no solo se debe a la falta de hierro en el suelo, sino que también puede ser determinada por la imposibilidad de la planta de asimilarla del suelo. Típicos son la clorosis de los cítricos en los suelos calcáreos que impiden la asimilación de este elemento especialmente en los cítricos. Por lo tanto, cuando ocurre la clorosis férrica, debemos preguntarnos si no hemos cometido errores agronómicos (suelo inadecuado, portainjertos inadecuados, presencia de otros elementos o sustancias que impiden la asimilación del hierro, etc.). a menudo no podemos proporcionar insumos de hierro al suelo con resultados pobres y graves consecuencias ecológicas y económicas.
Al integrar el hierro o crear condiciones que permitan su asimilación, también debemos pensar en soluciones completamente naturales.
Entre estos, mencionamos algunos:
• Adición de macerado de ortiga: además de sus funciones agroecológicas, esta preparación es rica en nitrógeno, hierro, magnesio, nitratos y potasio;
• Consumo de orujo agotado: la integración de esta sustancia orgánica desempeña dos funciones importantes porque además de proporcionar hierro, mejora las condiciones pedológicas para su asimilación;
• Abono maduro en el suelo: este fertilizante por excelencia no solo actúa por su contribución en el hierro (y otros microelementos) sino por su interacción con las partículas del suelo y la creación de ácidos orgánicos que favorecen la asimilación del hierro;
• Contribución de todas aquellas sustancias, especialmente de naturaleza orgánica que, al disminuir el pH, crean mejores condiciones en el suelo para la asimilación del hierro.
• Consociación y rotación con leguminosas (especialmente lentejas) que tienen una gran capacidad para asimilar el hierro del suelo y luego devolverlo en una forma orgánica más útil para otras plantas.
A esto se agregan todas las soluciones más conocidas, como la adición de hierro en forma inorgánica (sales) o más complejas u orgánicas (como quelatos, umates, fulvatos, etc.) que son notoriamente utilizadas para este propósito.

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