Cómo cultivar el melón de forma biológica

Cómo cultivar el melón de forma biológica

El cultivo orgánico del melón (Cucumis melo L., 1753) es una técnica más simple de lo que parece a condición de que se respeten algunas reglas. Primero necesita saber que hay variedades de verano y variedades de invierno. Las variedades de invierno, como los melones amarillos y verdes (como el purceddu d’Alcamo), deben sembrarse en el campo en diferentes momentos y dependiendo de si debemos consumirlos frescos o después de la conservación. Entonces los tiempos de recolección también cambian.
Los melones amarillo y verde se pueden sembrar desde el comienzo de la primavera hasta mayo y la cosecha aún no está madura y se consume (después de la maduración en un lugar seco y preferiblemente en la oscuridad) durante el invierno. Las variedades para el consumo de verano siempre se deben sembrar en primavera, pero se consumen en la maduración natural (entre junio y septiembre), ya que no se almacenan durante largos períodos.

 

Lo importante es que para el crecimiento la temperatura óptima esté entre 25 y 30 grados. La siembra puede comenzar en marzo (preferiblemente en semilleros) hasta mayo. La temperatura mínima para trasplantar o plantar en campo abierto las plántulas debe superar los 12 ° C.
Para la elección del sitio se debe considerar que debe estar a pleno sol, con climas cálidos, suelos ligeros, profundos y perfectamente drenantes. Los estancamientos son las peores condiciones para estas plantas y para un mejor cuidado de su cultivo, debe limpiar el suelo de las malas hierbas o, mejor, adoptar el mantillo vegetal. Este último se recomienda porque permite que las frutas descansen sobre un sustrato vegetal que no está en contacto con el suelo. Los sextos recomendados pueden ser de 60 cm en el marco o, si se realiza una unión, en filas acopladas con la planta asociada (también de 40-50 cm) y 60 entre las filas. Entre las consociaciones, recomiendo lechuga y frijoles. La siembra en el campo abierto se realiza colocando en el mismo postar más semillas y luego dejando la más robusta.
Estas plantas crecen bien que necesitan riego frecuente, no regar las plantas, y una buena dotación inicial de la materia orgánica mezclada en cenizas producidas por la quema de restos de poda o hierbas de su jardín (fertilización que se debe hacer unas pocas semanas antes de siembra). El riego se diluirá cuando se acerque a la maduración de la fruta para enriquecerla con sustancias azucaradas.
Otra técnica fundamental es la de la cobertura que se llevará a cabo con el siguiente método: tan pronto como las plantas comiencen a desarrollarse, es necesario cortarlas oblicuamente en la cuarta hoja. Por lo tanto, nacerán dos ramas laterales, a las cuales se deberá llevar a cabo la misma operación. De cada rama tendrá una fruta y, al hacerlo, de la misma planta podrá obtener más frutas al mismo tiempo. Incluso después de la formación de la fruta, la cobertura debe continuarse; las ramas deben cortarse a la altura de la tercera hoja (en la formación del quinto). Esta técnica permite concentrar los nutrientes en la fruta y no por la excesiva vegetación de la planta.
Para el período de cosecha (si no son los que deben conservarse durante el invierno) debe hacerse cuando la cáscara adopta la forma de celosía. La fruta debe ser cosechada con un corte limpio justo encima de la rama que lleva la fruta.
Para las fotos de la salud peligros, además de las medidas que deben tomarse para prevenir la podredumbre, recordamos que no use fertilizantes nítricos (ni antes ni durante el cultivo), para llevar a cabo extensas rotaciones con el fin de no volver nunca melones hasta después de cuatro años en la misma parcela, para operar las consociaciones y para usar aceite de neem y ortiga macerada para combatir arañas rojas, pulgones y cochinillas.




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