Mapa mundial del desarrollo urbano

Mapa mundial del desarrollo urbano

La pregunta que nos hacemos a menudo es: ¿cómo se distribuirá la población mundial en los próximos años? ¿Cómo será, por ejemplo, en 2030? o en 2050?
Si tenemos que aplicar la tendencia global actual de una manera estadística, el escenario que está por delante no es uno de los más alentadores. De hecho, sabemos que hoy más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, en áreas urbanas en constante expansión que dan lugar a megaciudades de decenas de millones de habitantes (Tokio, Shanghai y Ciudad de México, por nombrar algunos). Esta tendencia, si no se involucran nuevos factores (sociales, ecológicos, energéticos, climáticos, etc.), llevaría a un mayor aumento de los centros urbanos a expensas de las áreas rurales.

Según el último documento del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas sobre Urbanización (World Urbanization Prospects), más de seis mil millones de la población mundial vivirán en las grandes ciudades en 2045.


Los datos se elaboraron sobre la base de dos factores principales: el crecimiento de la población mundial (que pasará de más de siete mil millones a los nueve mil millones previstos para 2050) y la tendencia de las personas a buscar lugares más organizados y con mayores perspectivas de empleo. , qué ciudades todavía parecen ser.
Estos dos factores llevarán a un aumento en la población de la ciudad de 2.500 millones de personas adicionales para 2030, con mayores aumentos en India, China y Nigeria, que tendrán un 37 por ciento del crecimiento total.
En contraste, las áreas rurales verán que la población caerá de 3 mil millones en 2050 a partir de los 3.4 mil millones actuales; además, esta población se distribuirá en un 90% en Asia y África.
El problema que tendrá que enfrentar todo el planeta, y para él las administraciones de estas grandes megalópolis, será disminuir la demanda de energía vinculada a la gestión de estos grandes centros. En la actualidad el ecosistema global y su sistema de energía no es capaz de satisfacer las demandas futuras y esto es un gran desafío para revisar a fondo, no sólo la política de incentivos deurbanizzare, pero sobre todo para redistribuir la población por igual en un sistema de territorio rural que se equilibra perfectamente con grandes centros de población a través de sinergias mutuas.
El mundo de la investigación debe abordar urgentemente (y seriamente) la planificación urbana, las políticas energéticas y rurales, los sistemas de redes antes de ser discutidos en la esfera política.

Guido Bissanti




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