Informe Brundtland

Informe Brundtland

El estudio comienza señalando cómo el mundo se encuentra frente a un «reto global» que sólo pueden ser respondidas a través de la contratación de un nuevo modelo de desarrollo denominado «sostenible».
El desarrollo sostenible significa «para asegurarse de que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer».

«El desarrollo sostenible, lejos de ser un estado final de la armonía, es más bien el proceso de cambio de tal manera que la explotación de los recursos, la dirección de las inversiones, la orientación del desarrollo tecnológico y el cambio institucional son coherentes con las necesidades futuras, así que con la actual.»
Sin embargo, mientras que «el desarrollo sostenible requiere la satisfacción de las necesidades básicas de todos y para extender a todos la oportunidad de desarrollar sus propias aspiraciones de una vida mejor» en la otra propuesta sigue un optimista (demasiado para algunos críticos), la confianza en la tecnología que dará lugar a una nueva era de «crecimiento económico»: «El concepto de desarrollo sostenible implica límites, pero no absoluta, sino más bien impuesta por el estado actual de la tecnología y la organización social a los recursos económicos y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de las actividades humanas. La organización técnica y social, sin embargo, puede ser gestionado y mejorado con el fin de inaugurar una nueva era de crecimiento económico «.

Sin embargo, un aspecto que merece atención: la centralidad de la «participación de todos»: «la satisfacción de las necesidades básicas (necesidades básicas) requiere no sólo una nueva era de crecimiento económico para los países en donde la mayoría de la gente es pobre, sino también garantías de que los pobres tengan una participación justa de los recursos necesarios para apoyar ese crecimiento. Tales acciones deben ser apoyadas por los sistemas políticos que garanticen la participación efectiva de los ciudadanos en la toma de decisiones, tanto por una mayor democracia en las decisiones internacionales «.

El informe Brundtland se divide en tres grandes secciones que describen los desafíos que la humanidad se llama:

Parte 1. Las preocupaciones comunes
una amenaza futura
hacia el desarrollo sostenible
el papel de la economía internacional

Parte 2. Desafíos colectivos
Población y Recursos Humanos
La seguridad alimentaria: para apoyar el potencial de
Especies y ecosistemas: recursos para el desarrollo
Energía: opciones para el medio ambiente y desarrollo
Industria: más producción con menos
El problema urbano

Parte 3. Esfuerzos comunes
Gestión de bienes públicos internacionales
La paz, la seguridad, el desarrollo y el medio ambiente
Hacia una acción común.

El volumen se cierra con un resumen de las propuestas de los principios legales para la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Guido Bissanti




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